Moira Láquesis lanza “El hilo de la encrucijada”: Memoria histórica y personajes femeninos complejos

La escritora y actriz, de ascedencia jiennense, presentó la novela en octubre del año pasado en la Casa de Jaén en Córdoba
La escritora y actriz Moisa Láquesis, autora de “El hilo de la encrucijada”, posa con un ejemplar de la novela.
Diario de Jaén

LA ENTREVISTA

La escritora y actriz de ascendencia jiennense Moira Láquesis presentó el pasado octubre su novela “El hilo de la encrucijada” en la Casa de Jaén en Córdoba. El libro, en torno a la memoria histórica y la construcción de personajes femeninos complejos y con historias profundas, presta atención a acontecimientos marcados en la memoria colectiva de sus gentes. La novela se sitúa en la sociedad andaluza entre principios del siglo XX y comienzos de los años 40, siguiendo el destino de un grupo de mujeres que atraviesan momentos difíciles, como la Guerra Civil.

—¿Qué historia se dibuja en las páginas de su novela “El hilo de la encrucijada”?

—El libro se desarrolla en la Andalucía de entre los años 1900 y 1943, y trata sobre un grupo de mujeres que se desconocen entre ellas y sus vidas se van entremezclando, teniendo muchos puntos en común, aunque ellas no lo sepan. Un grupo de mujeres excepcionales que se enfrentan a un mundo hostil diseñado para limitarlas.

—¿Qué le motivó a escribir sobre esta época y estos personajes femeninos tan fuertes?

—Son fuertes, pero no lo saben, hasta que pasan por una serie de vicisitudes. Ellas no se dan cuenta de la fortaleza que tienen, pero sí el lector... como en la vida. Me motivó que lo que leía en novela no encontraba tramas que transcurrieran en Andalucía, y quise escribir una historia que sucediera en Andalucía. Y por supuesto me motivó el mostrar esas vidas de mujeres, dibujar esas vidas difíciles que durante siglos han superado las mujeres. Andalucía era paupérrima, Extremadura... lugares rurales donde vivir era muy difícil. Quería explicar esto.

—¿Se detallan estos escenarios en la historia, o está más centrada en el personaje?

—No he querido levantar ampollas. Establezco lo que había, unas malas condiciones de vida, pero no cargo contra nadie, lo dibujo sin más, y el lector es que tiene que vislumbrar ese escenario. Es una novela muy descriptiva, en la que he trabajado mucho la descripción de los personajes, unos personajes poliédricos, complejos, muy humanos.

—Presentó el libro en la Casa de Jaén en Córdoba. ¿Cómo fue la respuesta del público?

—Tengo una tía que vive en Córdoba, pero que es de Jaén. Todas las personas que asistieron a la presentación, todos eran de Jaén, y fue estar en familia, que no “como” estar en familia. Fue una presentación muy entrañable. Mi tía añadía a mis historias las suyas propias vividas en Jaén. Como he dicho, no quiero levantar ampollas, pero sí que hago a conciencia el poner de relieve sucesos que se vivieron y que no han trascendido tanto como otros, como por ejemplo, el bombardeo de Jaén en 1937 o lo que sucedió en la estación de Espeluy, con descripciones muy documentadas.