Lux Aeterna engrandece el legado hernandiano con una versión de Aceituneros

Rafael Lozano Prior y la Asociación Cultural impulsan un álbum respaldado por la Diputación que aúna ópera y compromiso social
El director artístico Rafael Lozano Prior.
Adrián Claudio Bonache

LA ENTREVISTA

La historia jiennense cuenta, desde el pasado marzo, con una nueva versión de Aceituneros, uno de los poemas más emblemáticos de Miguel Hernández y que, a día de hoy, es todo un himno. Se trata de la nueva versión recogida en el álbum Miguel Hernández de Jaén, creado por el director artístico Rafael Lozano Prior y la Asociación Cultural Lux Aeterna, que contó con la colaboración del profesor de Composición en el Conservatorio Superior de Música de Jaén, Santiago Báez, quien puso la música a la obra, al tiempo que se mantiene la letra de Aceituneros de Miguel Hernández. Así, la nueva versión representa la primera obra de las trece que conforman el álbum, y mantiene la esencia de la provincia jiennense, sus raíces proletarias y la importancia del olivarero en su desarrollo. Una obra respaldada por instituciones como la Diputación de Jaén.

—¿Cómo nació la idea de crear la nueva versión?

—Contacté con la familia, pues tengo amistad con su nieta María José Hernández. En todo momento nos apoyaron, porque vieron nuestro trabajo en muchos lugares, entre ellos Orihuela, donde se encuentra la casa natal de Miguel Hernández. Y también se lo comentaron al expresidente de la Diputación de Jaén, Paco Reyes, a quien le encantó el proyecto y se pudo llevar a cabo.

—¿Cuáles son los aspectos más diferenciadores de la nueva versión del himno?

—Se caracteriza por ser una versión lírica interpretada por una soprano operística llamada Sussana Vardanyan, que es una artista armenia afincada durante muchos años en España, y acompañada por el Grupo Lux Aeterna. Una versión sinfónica, lírica y que defino como atemporal. No es un estilo flamenco como el de las versiones de otros autores, sino que cuenta con un estilo lírico y operístico que le da un énfasis y una relevancia tremenda tanto a la letra como al sentir jiennense.

—Una nueva forma de acercar a la sociedad al legado hernandiano...

—Efectivamente. El objetivo de la Asociación Cultural Lux Aeterna, desde que la creé en 2010 coincidiendo con el centenario del nacimiento de Miguel Hernández, se basa en difundir y promover toda la obra y la vida del poeta dentro y fuera de España. Y así lo volvimos a hacer a través del álbum Miguel Hernández de Jaén, con el impulso y el apoyo de instituciones como la Fundación Miguel Hernández, concejalías de Cultura o diputaciones provinciales. Y la música compuesta sobre sus poemas más emblemáticos es una forma de realizar esa difusión.

—¿Cómo fue el proceso creativo de la versión y la puesta en común de la labor de las personas implicadas en la iniciativa?

—En este caso, el creador del proyecto fui yo, pero, evidentemente, hay numerosas personas implicadas que reflejan y consensúan todas las propuestas de trabajo que pude plantear a través de la música, la imagen y la interpretación. Siempre hay que buscar un nexo en común, que en este caso fue el mensaje hernandiano en defensa de los derechos fundamentales del ser humano a través de la paz, la libertad y la fraternidad que Miguel Hernández expresó en sus poemas. Todo lo que hoy en día, con tantas guerras, brilla por su ausencia. No obstante, el consenso y la puesta en común para llevar a cabo el proyecto fue extraordinario por todas las partes.

—¿Qué sensación tuvo al escuchar la obra completa?

—Fue una sensación tan buena que, al final, hicimos hasta un videoclip. Creo que esa misma sensación tuvo la gente, ya que mantiene la esencia reivindicativa de Miguel Hernández, del proletariado y del aceitunero con un gran estilo lírico.