LF GANG, un homenaje a Las Fuentezuelas hecho música
LA ENTREVISTA
Son Álvaro García Rodríguez, Pablo Báñez Zamora, Marcos Martínez Zamora y Jesús Martos López. Estudian segundo de Bachillerato en el instituto Auringis de la capital y, en sus ratos libres, agudizan el ingenio para dar forma a un grupo de música que cada vez tiene más seguidores. El nombre, LF GANG, es un homenaje al barrio de Las Fuentezuelas, el paisaje urbano de una generación de jóvenes que nacieron con el nuevo milenio y viven al abrigo de la digitalización. Son nuevos en el escenario musical de la capital y, aunque les queda mucho camino por recorrer, prometen dar espectáculo con un peculiar estilo de música en el que le dan a todo, desde el flamenco hasta la bachata, sin olvidar, por supuesto, el reguetón. La profesionalización es la meta a la que aspiran llegar, aunque por el momento prefieren centrarse en aprobar, con nota, el acceso a la Universidad. Pablo Báñez, portavoz del grupo, cuenta los detalles sobre la banda a Diario JAÉN.
—¿Por qué LF GANG?
—Somos de un barrio de Jaén, de Las Fuentezuelas, de ahí surgió el nombre. Nació en 2024, después del verano, porque los padres y el hermano de Álvaro García hacen música y empezamos, de broma, para los amigos. Poco a poco vimos que nuestra música gustaba y recurrimos a las redes sociales y a varias plataformas musicales, hasta llegar a Spotify hace unos meses.
—¿Aspiran a ser profesionales en la música?
—No somos profesionales, más bien nos definimos como autodidactas, pero aspiramos a todo. Intentamos tocar todos los palos, desde el flamenco hasta el reguetón, la música electrónica moderna, incluso bachata.
—¿Quién lleva la voz cantante en este grupo?
—Todos y, además, todos cantamos, pero yo me encargo de montar la música para que haya cohesión. Intentamos compartir los papeles. No nos da el presupuesto para instrumentos musicales, por lo que nos tenemos que defender con lo digital.
—¿Cuál es su objetivo?
—Nuestro objetivo es pasárnoslo bien, aunque nos gustaría mucho poder vivir de la música, porque la verdad es que lo que sentimos en un escenario es algo único.
—¿Qué es LF GANG?
—Es como un movimiento. Empezamos ocho o nueve, pero nos hemos quedado, finalmente, los cuatro. Sólo hemos actuado en una discoteca y la verdad es que fue una experiencia inolvidable.
—¿Tienen repertorio?
—Tenemos un buen repertorio de canciones, incluso un álbum. Queremos que la gente se ría, se lo pase bien y se identifique con nuestras letras. Intentamos que se note que queremos hacerlo por diversión, de forma descarada, con un tono de estupidez pero que, claramente, queremos que el mensaje sea de humor. No todas están metidas en el mismo saco, cada tema tiene su originalidad.
—¿Tienen algún referente?
—A nosotros nos motiva mucho un grupo de música que se llama Disobey, también son cuatro, empezaron de broma y ahora son bastantes serios. Ahora bien, tenemos claro que lo primero es la formación, por lo que estamos centrados en los estudios, de tal forma que esto es una válvula de escape.
—¿Cómo se defienden?
—Con un ordenador y un micrófono está todo hecho. La familia nos apoya, nos deja infraestructura para la grabación y animamos a más amigos, incluidas chicas, a que se suban al barco.
—¿Está Jaén presente?
—Jaén está muy presente, porque somos enamorados de nuestra ciudad y, sobre todo, de nuestro barrio, que lleva el nombre del grupo. Mencionamos muchos rincones, como la Ciudad de los Niños. Pronto sorprenderemos con más canciones.