La mezzosoprano Ángela Lorite vuelve a Jaén con uno de los grandes títulos de Verdi

La artista, de raíces jiennenses y dilatada experiencia, interpreta a Amneris en “Aida”
La mezzosoprano Ángela Lorite.
Diario de Jaén

LA ENTREVISTA

La reconocida mezzosoprano de origen jiennense, Ángela Lorite, regresa a Jaén con “Aida”, para volver a emocionar con uno de los grandes títulos de Giuseppe Verdi. Se formó en el Conservatorio Superior del Liceo de Barcelona y tiene una dilatada experiencia y una amplia trayectoria en la ópera y la zarzuela habiendo recorrido los escenarios más importantes de España y Europa interpretando grandes roles de la lírica. Además de su faceta como cantante, también destaca como creadora, acercando la ópera al público desde su visión cercana, y apasionada.

—Llega a Jaén con una de las óperas más emblemáticas de Verdi. ¿Qué significa para usted formar parte de “Aida”?

—Yo canto el rol de Amneris dentro de la obra, uno de los más difíciles para mezzosoprano. La escritura de Verdi es muy complicada porque tiene desde unos graves profundos hasta unos agudos bastante extremos para una mezzo, una tesitura muy complicada. Amneris, princesa egipcia, se enamora de el guerrero Radamés, y él está enamorado de “Aida”, la princesa etíope. La ópera gira en torno a este trío amoroso. Es una obra maravillosa.

—Usted ha interpretado numerosos roles dramáticos. ¿Qué tiene de especial el universo de Verdi para una mezzosoprano?

—Es una obra con una dificultad técnica de máximo nivel, con una partitura preciosa y un trabajo de director y orquesta sublime, y trabajar con la soprano María Ruiz como Aida, y Eduardo Sandoval como Radamés, así como con el resto del elenco es maravilloso. Verdi es un compositor que me aporta muchísimo a nivel vocal porque abarca una extensión muy amplia y yo desde graves, medios a agudos los recorro todos, juego con toda mi extensión.

—También ha desarrollado proyectos propios, incluso obras lírico-cómicas y espectáculos infantiles. ¿Qué le aporta esa faceta creativa?

—Como buena andaluza, creo que con el humor se vive muchísimo mejor. Empecé con iniciativas infantiles porque siempre se ha considerado la ópera como un género elitista. Yo siempre sentí la música como algo que me llenaba el alma, nunca lo consideré así, y lo importante para mí es trasladar al público infantil que la ópera puede ser divertida.

—Después de tantos escenarios internacionales, ¿qué siente al actuar en Jaén?

—Una emoción muy grande. Mi madre nació y vivió en la Estación Linares-Baeza hasta que se casó con mi padre, pues mis abuelos trabajaban en la línea ferroviaria de guarda-agujas. Para mí estar allí es muy importante, porque Jaén para mí tiene un pellizco en mi alma, hay una parte de mí que es jiennense, porque considero que los hijos somos carne de nuestras madres, y ella nació allí. Para mí Jaén es casa.