La memoria de los cortijos y de una posguerra humilde en Peal
La vida en los cortijos durante la posguerra española cobra voz y vida en “La memoria de los cortijos de Peal”, documental que se proyecta en la vigésimo quinta Muestra de Cine Español Inédito de Jaén. Historias de marginalidad, pobreza y esfuerzo cotidiano se entrelazan con la mirada de quienes vivieron esa época y de sus antepasados, ofreciendo un retrato íntimo de la vida rural en este periodo sombrío de la historia de España.
Más que un documental, la cinta es un ejercicio de memoria colectiva. Ignacio Ortega Campos es el artífice de esta obra que recoge el alma de los cortijos de su municipio natal. Antes de su proyección en una sala de Multicines La Loma, su director destacó el papel fundamental que tuvo la asociación cultural Pealenlamemoria para que viera la luz y el modesto presupuesto con el que se llevó a cabo: “Está hecha con pocos recursos, pero con la fuerza del sentimiento y la emoción de la gente que hay detrás y delante de la cámara”, aseguró. Así nació este largometraje, fruto de los recuerdos de quienes poblaron la zona, con la colaboración de la Diputación Provincial y el Ayuntamiento de Peal de Becerro.
A lo largo de sesenta minutos, el documental rescata del olvido las vivencias de los vecinos y sus predecesores afincados en estas zonas, marcados por los episodios de hambruna de la contienda civi. Ortega subraya que la película, además de lineal, es coral: “Rescatamos del olvido a la gente que vivía en el pueblo en esa época y mostramos su vida a través de imágenes”, explicó el pealeño.
Enrique Iznaola, director de la muestra, recordó ante el público la relevancia de Ortega en la historia del cine en la provincia. “Hace 35 años, cuando era diputad provincial de Cultura, Ignacio fue el impulsor de las iniciativas que mantiene hoy la Diputación Provincial en materia cinematográfica”, sostuvo. Al respecto, Iznaola incidió en el hecho de que fue el pealeño el encargado de organizar uno de los primeros encuentros con directores en la capital, en 1991, como buen apasionado del cine que ya demostraba ser. Durante su etapa en la Administración provincial, trajo a nombres de la talla de Berlanga o Bardem. “Se merece un reconocimiento por ser la piedra angular de lo que hoy es nuestra programación cinematográfica”, destacó Iznaola en el acto.
La memoria de los cortijos de Peal es, según su creador, un ejercicio de rescate histórico y emocional. El documental permite conocer cómo se vivía en los cortijos de Peal en un tiempo complicado, cómo se refugiaban en ellos como medio de sustento y cómo, a través de la memoria, se preserva la historia viva de un pueblo.