La Joven Orquesta Sinfónica de Jaén brilla en el Baezafest con un magnífico repertorio

La Sinfonía núm. 8 de Mozart representó la segunda parte de un gran concierto
Actuación de la Joven Orquesta Sinfónica de Jaén en la Antigua Universidad de Baeza.
Adrián Claudio Bonache

Con el adelanto de la actuación de la Joven Orquesta Sinfónica de Jaén, la variada programación del Baezafest continuó su rumbo, repleto de sensibilidad y talento. Alrededor de las 21:30 horas, el patio de la Antigua Universidad acogió a los jóvenes músicos bajo la dirección de Rafael de Torres, que cuenta con una intensa trayectoria en el mundo musical del más alto nivel, algo que quedó reflejado en una impecable actuación que hizo disfrutar a un público entregado que llenó el emblemático espacio.

La Joven Orquesta Sinfónica de Jaén ya es una organización veterana en un festival tan consolidado como es el Baezafest, y que, además, cuenta con experiencias inolvidables, tal y como destacó Rafael de Torres: “Es un entorno precioso con una acústica magnífica. Nos encanta venir a tocar, porque el público siempre nos acoge de manera espectacular”.

En este contexto, los músicos de la Joven Orquesta Sinfónica de Jaén ofrecieron todos sus conocimientos con maravillosas interpretaciones de una suite de ballet de Gounod, que no se suele escuchar en abundancia por tierras jiennenses, indicaron desde la agrupación musical, pero que fascinó al público asistente. Después, continuaron con el Capricho italiano de Chaikovski, una obra virtuosa para terminar la primera parte del concierto. Y, como obra grande, señaló Rafael de Torres, la jornada concluyó con la Sinfonía núm. 8 de Mozart, que representó la segunda parte de un gran concierto.

Asimismo, el director remarcó la relevancia para los jóvenes músicos de participar en el Baezafest, donde pudieron “sacar todo el talento que tienen” y, de esa forma, poder hacer disfrutar al público, que abandonó encantado el patio de la Antigua Universidad: “Los músicos tienen mucha energía y ganas de tocar, porque son personas con un potencial talento. Mi misión es que ellos vivan esta experiencia de la mejor manera posible y que disfruten tocando, porque se realizan ensayos muy duros para que cada uno dé lo mejor de sí mismo”.

En este sentido, Rafael de Torres explicó que el proceso de aprendizaje indaga hasta en los últimos detalles: “Llevamos varios meses de ensayos con el repertorio, y en el último tiempo, especialmente la última semana, realizamos ensayos intensivos en nuestro lugar de trabajo, porque también iremos de gira por Cataluña”.

Una vez más, la Antigua Universidad se envolvió de una maravillosa atmósfera artística que dejó ver el potencial de los nuevos talentos. Así, la ciudad de Baeza demostró, durante una jornada más, la relevancia del Baezafest y su apuesta por la acogida de la proyección, aprendizaje y construcción de redes de los jóvenes.