Julia Pérez rescata la memoria de la resistencia femenina

El documental “Clandestinas: la lucha de las mujeres en la dictadura” está impulsado por la Asociación “El Club de las 25”
La coordinadora del proyecto, Julia Pérez Correa.
Diario de Jaén

El documental Clandestinas: la lucha de las mujeres en la dictadura se centra en el papel del movimiento feminista durante el franquismo, especialmente durante los últimos años. Cuenta la historia de mujeres que lucharon en la clandestinidad por derechos como la igualdad, la libertad política y los derechos de las mujeres. A través de testimonios reales, recupera la memoria de activistas, artistas y juristas que resistieron a la dictadura. Impulsado por la Asociación “El Club de las 25”, una de sus creadoras habla de la obra. Informa Ana Lechuga.

—Con tanta carga emocional, ¿cómo se logra el equilibrio entre lo histórico y lo íntimo?

—Es la magia del documental, de sus investigadoras, como Carmen Gaitán, que buscó la parte histórica y las vivencias personales de estas mujeres. Son historias de vida donde se cuentan los riesgos que corrieron, la dureza de aquellos momentos y lo valientes que fueron cada una de ellas.

—¿Qué cree que aporta la obra al contexto actual?

—A la gente más joven y teniendo en cuenta el momento que estamos pasando, hay que transmitirles que los derechos de las mujeres que se han conseguido, la igualdad que disfrutamos, que aunque queden cosas por hacer está ahí, no los podemos perder. Que en las universidades hay hoy más mujeres que hombres, porque la mujer ha hecho, e muy poco tiempo, un gran avance donde aportan muchísimo a la sociedad. Han habido procesos de la historia que nos han querido arrinconar, y las mujeres somos todo potencial a todos los niveles.

—El documental sugiere una represión específica de género, ¿podría explicarlo?

—En el nacionalcatolicismo se instauró la Sección Femenina, donde se ensañaba cómo debían ser las amas de casa, mujeres perfectas entregadas al marido y al cuidado de los hijos. La mujer fue, durante años, opacada y apartada. En cualquier dictadura, sobre las mujeres se interviene de una manera mucho más cruel. Y en las guerras se ha abusado de la mujer de una manera muy severa.

—¿Cree que la historia oficial ha fallado al contar este período?

—No creo que haya fallado como tal, pero si que la historia necesita un tiempo para que pose el contenido y poder analizar. Creo que ahora es el momento, tras estudiar las etapas iniciales del siglo XX, la guerra y la post-guerra, así como la dictadura, de examinarlo todo desde la perspectiva de lo que era ser mujer en aquella época, los sufrimientos y padecimientos que tuvieron las mujeres solamente por el hecho de serlo.

—¿Faltan historias por contar?

—Sí. Historias que queremos que se incorporen a este proyecto vivo, escuchando a madres y abuelas. Por ello vamos a ir por España y vamos a llegar a Jaén.