El músico Rafael Machuca publica “Rôh Andalûh Vol. 1”, un trabajo propio que reinterpreta el rock andaluz
LA ENTREVISTA
El músico Rafael Machuca, (Marmolejo, 1981), cierra con su álbum Rôh Andalûh Vol. 1 un recorrido que comenzó a construir canción a canción durante los últimos meses. El artista reúne ahora en un mismo álbum composiciones que transitan por la identidad, las raíces, el desamor, la reflexión personal, la memoria y la denuncia social. Un proyecto en el que vuelve la mirada hacia el rock andaluz, pero desde un lenguaje propio y asumiendo personalmente todo el proceso de masterización. El álbum se presentará el 31 de octubre en Marmolejo.
—¿Qué supone para usted la publicación de Rôh Andalûh?
—Supone un orgullo, porque es el primer trabajo que he sido capaz de componer, producir, grabar en mi propio estudio, editar, masterizar e incluso diseñar por primera vez. Ha sido una liberación, porque era una espina que tenía clavada, y al final ha podido ser.
—¿Qué significado tiene para usted este concepto?
—Rock Andaluz, para mí es un concepto un poco cerrado, porque siempre se lleva al terreno del rock andaluz tradicional: Triana, Alameda, Medina Azahara... mi música no es exactamente eso, y quise sacarlo de esa etiqueta, y llevarlo a mi propio lenguaje. Con Rôh Andalûh me siento mucho más seguro, libre de puristas que me dijeran: “esto no es rock andaluz”.
—¿Cómo ha sido asumir prácticamente todo el proceso de creación de este disco?
—Ha sido muy complejo, porque tengo otro trabajo, y viajo mucho a Polonia. Allí tengo un pequeño estudio que me permite mezclar, grabar guitarra eléctrica y bajo, y este estudio está diseñado para grabar voz. Poder tener esta infraestructura organizada que me permitiera trabajar tanto en Polonia como en España es lo que lo ha hecho posible. Y por supuesto quitándole horas al sueño.
—El álbum reúne canciones muy diferentes, ¿qué hilo conductor las une?
—El hilo conductor siempre ha sido la base rockera. La composición la hago a guitarra flamenca, pero condicionando mi mente a que eso tiene que llevarse a un ritmo de rock. Lo he querido hacer así precisamente para que los temas tuvieran coherencia entre sí. Sobre la letra, creo que la música puede ayudar a visualizar algunos temas que con el tiempo se están perdiendo un poco, y si con una canción eres capaz de despertar una conciencia sólo, ese es un trabajo bien hecho.
—El 31 de octubre presentará el álbum en Marmolejo, su lugar de origen, ¿qué significa llevar este proyecto precisamente allí?
—Significa mucho, y Marmolejo siempre me ha acogido muy bien. Esta ocasión va a ser muy especial, porque se va a poder hacer al aire libre, con mi banda de Sevilla en formato puro rock, pero natural, como suena en el disco.