“El fantasma de mi mujer” llega a Multicines La Loma hoy, a las 22:15 horas

La cinta, dirigida por María Ripoll, sigue a Fernando, un hombre cuya vida se desmorona tras una infidelidad cuando su amante le confiesa que atropelló accidentalmente a su esposa
La directora de cine María Ripoll. / Nacho López.
Diario de Jaén

LA ENTREVISTA

“El fantasma de mi mujer” es la nueva comedia de enredos de María Ripoll, que pone en escena una historia tan surrealista como divertida. La cinta sigue a Fernando, un hombre cuya vida se desmorona tras una infidelidad cuando su amante le confiesa que atropelló accidentalmente a su esposa. Este incidente desata una cadena de mentiras, confusiones y situaciones que lo llevan al límite movido por la culpa. El “fantasma” es la metáfora perfecta con la que se explora el duelo en esta cinta, que se preestrena hoy, a las diez y cuarto de la noche, en Multicines La Loma.

—La cinta parte de una premisa muy original. ¿Qué fue lo primero que le hizo decir: “Esta historia la quiero contar yo”?

—Dirigir una película de alta comedia era un reto, aunque ya había hecho comedia antes, pero esta es la más disparatada y bestial. Juega mucho con los tiempos, con los enredos y también con un componente casi criminal. Era un reto y eso me llevó a aceptar.

—¿Cómo trabajó esa mezcla?

—No somos nada sin un buen guion, y en este caso junto a Germán Aparicio, Araceli Álvarez y Olga Iglesias, partimos de una idea muy potente. También me rodeé de buenos actores. Cuando Javier Rey dijo que sí, sabía que llegaríamos a buen puerto, es el Cary Grant del cine español. Estamos acostumbrados a ver a Loreto Mauleón en drama, pero tiene una comedia muy buena. Y María Hervás y Macarena Gómez son expertas en este género.

—¿Cree que esta historia puede ayudar a mirar la pérdida desde un lugar menos doloroso?

—Con lo que está cayendo, es muy necesaria la comedia. Pasar un buen rato, tener la capacidad de reírnos de nosotros mismos, tomar distancia y perspectiva nos ayuda a entender nuestros propios miedos, contradicciones y mezquindades, y a veces nuestras debilidades. El humor es una herramienta para cambiar las cosas. Si estamos todo el rato en el drama, no nos deja ver desde fuera.

—En su filmografía suele fijarse en las emociones cotidianas. ¿Qué tiene esta película de continuidad con otros trabajos?

—Hay directores que siempre hacen la misma película contada de forma diferente, pero a mí me gusta la variedad. El duelo se puede explicar desde varios géneros. Siempre hay un toque de surrealismo, pero me interesa abordarlo con humor, ese fue el reto.

—¿Un reto a futuro?

—Llevo quince películas y lo que quiero es que a las mujeres directoras nos den presupuestos como a los de Bayona. Va siendo hora.

—¿Qué mensaje espere que se lleve el espectador?

—La sensación de haberse reído con el diafragma de arriba y de abajo. La capacidad de reírnos de nosotros mismos y de las miserias, que buena falta nos hace.