El Club de Lectura Margarita Toral cierra el curso con 96 niños y el fomento de los valores a través de los cuentos
LA ENTREVISTA
La enseñanza de valores siempre estuvo presente en la literatura, y en ese sentido trabaja el Club de Lectura Margarita Toral, que puso el broche final al último curso durante la primera semana de junio. En el presente año, 96 niños de Alcalá la Real y municipios cercanos participaron en las actividades donde los cuentos se convirtieron, una vez más, en los principales protagonistas. Historias, personas y valores que moldearon un aprendizaje compartido entre niños de 2 a 12 años, a quienes también les sirvió como forma de convivir entre las páginas de los cuentos. Isabel Toro, coordinadora, detalla a Diario JAÉN la importancia de inculcar la lectura a temprana edad.
—¿Cómo surgió la idea de poner en marcha el club de lectura?
—Hace tiempo me ofrecieron llevar a cabo un club de lectura que ya se hizo con anterioridad para los niños del quinto y sexto curso de Primaria, pero consideré que el proyecto necesitaba una mayor proyección, y la Biblioteca Municipal de Alcalá la Real nos la dio con la variedad de libros que tenemos.
—¿Qué cambió en la dinámica de la idea planteada en el inicio?
—Pasó de ser un club de lectura para niños mayores a un club de animación a la lectura. De este modo, el objetivo se centra en incitar a los menores a conocer la biblioteca y los distintos cuentos que ofrece, así como a construir un espacio que sea para ellos y en el que puedan disfrutar.
—¿Por qué se amplió el rango de edades de los participantes?
—Al principio, cuando comenzaron a venir los niños, muchas madres nos decían que sus hermanos pequeños lloraban porque también se querían quedar en la biblioteca. En ese momento vi que era una buena oportunidad, y realmente funciona bastante bien, porque los más pequeños mostraron mucho interés e incluso comenzaron a entender las normas de la biblioteca, a saber estar y, por supuesto, a disfrutar de los cuentos. Además, los niños más grandes acogieron muy bien a los pequeños, pues ellos mismos les leyeron cuentos y les ayudaron a coger libros que les llamaba la atención. Me di cuenta de que había una simbiosis muy positiva entre ellos y se adaptaban perfectamente. Por eso, al año siguiente se organizó para todas las edades.
—¿Qué importancia tiene la animación a la lectura desde edades tempranas?
—En el contexto actual, creo que lo mejor que tiene el club de lectura es la retentiva de la paciencia, escuchar, comprender o tomarse un tiempo de descanso. No todo es la pantalla, sino que fomentamos lo clásico, el olor a papel y las formas de estar. También les enseño las normas y las pautas para estar en una biblioteca, y todos los niños saben comportarse perfectamente, sin gritar o correr. En eso se basa el trabajo del club: animar a la lectura. De hecho, ya tienen el hábito de llegar y coger el cuento que más les interesa, y muchas veces hay tanto silencio que no parece que estén en la biblioteca.
—Además de esa animación a la lectura, ¿también se fomentan los debates y valores?
—Por supuesto. Cuando siento a todos y termino de leerles un cuento, debatimos si les ha gustado o no, así como los mensajes que el cuento trata de transmitir. Siempre busco cuentos que transmitan algún valor o representen alguna efeméride como, por ejemplo, el Día de la Paz o el Día del Síndrome de Down. También es importante hacerles ver que no tienen que gustarles todos los cuentos, sino que decidan los que realmente atraen su interés. Y después de todo eso, hacemos un dibujo sobre el libro que trabajamos. Para finalizar el curso del club de lectura, me llevé sus dibujos a casa para hacerles una carpeta y un pasaporte de lector.
—Una vez terminado el curso, ¿qué balance puede hacer? ¿Y qué tendencia observa en el fomento de la lectura?
—Desde la Asociación Margarita Toral estamos muy satisfechas, ya que hemos tenido a 96 niños, aunque al cierre del curso hubo 87, que sigue siendo un número muy bueno. Además, creo que las familias están cada vez más interesadas e involucradas en llevar a sus hijos a la biblioteca para que lean. Es algo muy importante, porque al final son los padres y madres quienes deciden darles a los niños esa oportunidad de comenzar el hábito de la lectura desde edades tempranas. Aunque no solo están involucradas para apuntar a sus hijos al club de lectura, sino a todo lo demás. Son muchas las que me cuentan que hay libros que les han gustado tanto que se los han pedido a los Reyes Magos. Antes, todo esto pasaba un poco más por alto, pero actualmente está mucho más presente.
Entrevista realizada por Adrián Claudio Bonache