El actor jiennense Antonio Mejías representa a España en el festival EskenEuropa con la obra “Escorial”
LA ENTREVISTA
El actor, natural de Aldeahermosa (Montizón) y artísticamente conocido como Flavio Vega, viaja hasta Italia junto a su compañero de obra y pareja, Dani Puerto, para participar en el festival EskenEuropea con la obra “Escorial”. Intérpretes de varios países se darán cita para mostrar y compartir técnicas y puestas en escena, por lo que será un continuo flujo de aprendizaje.
—¿Qué es exactamente el festival EskenEuropea que se celebra en Italia?
—SkenEuropea es un encuentro internacional con mucho peso. Lo organiza el Proyecto ICRA y cuenta con el respaldo directo del Ministerio de Cultura de Italia. En la práctica, supone una oportunidad de oro para medirnos y convivir con compañías jóvenes y emergentes, tanto del panorama italiano como del resto de Europa. Además de actuar, el festival abre un espacio de debate muy necesario sobre hacia dónde va la pedagogía teatral contemporánea y cómo se está enseñando teatro hoy en día. Nosotros nos subimos al escenario mañana mismo como compañía invitada internacional, y durante todo el fin de semana vamos a estar viendo propuestas, cambiando impresiones y tomando notas de cómo se entiende este arte en otros rincones del continente.
—¿Quiénes le acompañan en esta aventura?
—La experiencia la voy a compartir sobre el escenario con Dani Puerto, que además de ser mi pareja es el otro actor con el que comparto reparto; entre ambos damos vida a los dos únicos personajes que sostienen la obra Escorial. Pero no viajamos solos. Nos acompañan también dos profesores de la Escuela Superior de Arte Dramático de Córdoba: Federico Vergne, que además firma la dirección del montaje, y Belén Benítez. Ir con ellos nos da una seguridad enorme.
—¿Con qué objetivo principal afronta un viaje de este importante calibre?
—El festival nos extendió la invitación directamente a la ESAD de Córdoba para formar parte de la edición de este año, que arranca hoy mismo y se prolonga hasta el 18 de octubre. En la escuela no lo dudamos: había que aceptar y llevar hasta allí nuestro Escorial. Ha sido un proceso de trabajo durísimo, dirigido por Federico Vergne, que hemos ido sacando adelante robándole horas al reloj, ensayando en nuestros ratos libres y fuera de horario hasta conseguir el resultado que llevamos a Italia. Que hayan pensado en nosotros para representar al país en un marco así ya es el mayor reconocimiento a todo ese esfuerzo.
—¿Ha organizado algún itinerario en específico para vivir la experiencia aún más?
—La verdad es que no, vamos un poco a la expectativa de lo que nos encontremos. La prioridad absoluta es empaparnos de todo el teatro posible. Durante estos tres días hay programadas muchísimas actividades con las que disfrutar la experiencia al máximo. Asimismo, al tratarse de un certamen de nivel internacional, van a coincidir grupos de muchísimos países, cada uno con sus propias técnicas, sus formas de entender la puesta en escena y su manera de actuar ante los focos. Nosotros somos jóvenes, estamos empezando a abrirnos paso en este mundo, y puede que este tipo de trabajos no siempre se vean en España. Queremos estar en patio de butacas viendo todo lo que se programe para aprender, comparar y contagiarnos de la cultura de cada sitio vista desde arriba del escenario. Creo que será una experiencia muy enriquecedora y, sobre todo, única e inolvidable.
—Representar a España en un festival internacional ya es importante, pero hacerlo además desde sus orígenes en un municipio pequeño como Aldeahermosa debe ser especial...
—Siento un orgullo tremendo de mis raíces y de ser jiennense. Para alguien que viene de un pueblo tan pequeño como es Aldeahermosa —que no cuenta ni con mil habitantes—, verse de pronto en Italia al frente de una producción como es “Escorial”, siendo protagonista, es algo difícil de explicar. Sobre todo, siento mucha satisfacción, pero también cierta responsabilidad. Asimismo, quiero resaltar que tengo muchas ganas de demostrar que en la provincia de Jaén hay muchísimo talento, que la provincia no está ni mucho menos olvidada y que hay una generación con ganas de hacer cultura, de crear arte y de llevar el nombre de nuestra tierra tan lejos como nos dejen llegar.