Dori Delgado publica “Maletas sin dueño”, una colección de 27 relatos

La obra será presentada el próximo sábado, 11 de abril, en la Biblioteca Provincial de la capital, a las 12:30 horas y el día 24 en Valdepeñas de Jaén
La autora Dori Delgado García.
Adrián Claudio Bonache

LA ENTREVISTA

La nostalgia por la vida en el mundo rural, así como los retratos de los problemas sociales se encuentran presentes en “Maletas sin dueño”, la nueva obra literaria de Dori Delgado que, a pesar de las contradicciones de la sociedad y la complejidad de afrontar el mundo, termina con una invitación al optimismo a través del amor, las relaciones sociales y de todos los aspectos positivos presentes en el ámbito cotidiano. Será presentada el próximo sábado, 11 de abril, en la Biblioteca Provincial de la capital, a las 12:30 horas. Y el 24 de abril llegará a Valdepeñas de Jaén.

—¿Qué puede contar sobre la obra “Maletas sin dueño”?

—Se trata de una colección de 27 relatos que escribí durante la última década. Algunos aparecieron en antología o concursos, pero la mayoría son inéditos. Están divididos en tres partes. La primera se llama “Cosas que fueron” y se centra en el pasado, el mundo rural y la recuperación tanto de las tradiciones como de las personas que forman parte de nuestra, de otra época. Un mundo que desaparece poco a poco. En segundo lugar, “Las elásticas calles”, donde recojo testimonios sobre lo que hay en la calle, como un retrato y crítica social. Abordo aspectos como la violencia de género, soledad, enfermedad o migración, entre otros temas. Sin embargo, la última parte, que se llama “Celebración” es más optimista, una invitación a salvarse en este mundo tan complicado a través del arte, la naturaleza y de los distintos placeres de la vida.

—¿Cuál es la idea base de la que partió este proyecto?

—Son diferentes temas, pero está muy presente la idea de viajar por la literatura, de ahí el título Maletas sin dueño. El libro es como una maleta de la que puedes sacar muchos objetos variados, que son los relatos recopilados. Además, creo que es fácil sentirse identificado con esta idea, porque todos tenemos relaciones personales, conflictos psicológicos y cambios.

—¿Qué diría que representa para usted el relato?

—Soy profesora de Lengua y Literatura, y realmente he escrito desde siempre a través de la exploración de diferentes espacios, pero el mundo del relato es, quizás, mi punto de partida y un género al que le tengo especial predilección. El hecho de construir una historia, una vivencia o una trama en pocas páginas, con un formato breve, es una de mis pasiones. También tengo obras más largas, como novelas, pero esa condensación del mundo del relato me atrae mucho.

—¿Cómo describiría su propio estilo en Maletas sin dueño?

—En mi relato está muy presente la ternura, la nostalgia por el mundo rural, y también la emoción. Escribo en un espacio que me parece muy tierno, lo que transmite un gran valor para mí. Y en la selección articulada de la obra creo que queda reflejado.