Dhoad Gypsies of Rajasthan hipnotiza Etnosur en la noche grande del festival
Etnosur, como indica su nombre, es un festival étnico y, por tanto, también de raíces. Los encuentros en la Sierra Sur llegaron alcanzaron anoche el cénit de su vigésimo novena edición. En la velada se vivió uno de los conciertos más potentes y esperados. Se trataba del regreso, años después, de los gitanos procedentes del subcontinente indio, la tierra de donde partió la migración de un pueblo hoy en día casi cosmopolita.
El concierto Dhoad Gypsies of Rajasthan cumplió las expectativas. Se trata de uno de los espectáculos folclóricos más auténticos del mundo. Durante un cuarto de siglo, el conjunto ha actuado en más de 110 países de todos los continentes. Durante cerca de dos horas, los gitanos, ataviados con sus coloristas indumentarias, desplegaron un espectáculo hipnótico, con ritmo intenso, melodías capaces de rebasar fronteras e idiomas y una poderosa coreografía de danza folclórica y música de instrumentos tradicionales. El montaje tuvo como aperitivo un taller de percusión flamenca impartido, en Capuchinos, por las asociaciones de mujeres migrantes de Alcalá y granadina de gitanas Romi.
La jornada no defraudó en el plano musical. A las dos de la tarde, el argentino Lucky Salvadori llevó sus canciones a la Plaza del Ayuntamiento. Tomó el relevo, el Etnochill, primero con Cous Cous allí y luego en el Paseo con DJ Borke. Tras una pausa, pinchó Giusepe Beats. El ritmo regresó a la plaza los jerezanos D’Chipen, muy conocidos por su contribución a la banda sonora de la película de Aída. Respecto al escenario principal del ferial, siguieron a los gitanos del Rajastán, Kanazoé Orkestra, de Francia y Burkina Faso. Bien avanzada la madrugada demostró su valía la banda inglesia de música electrónica Asian Dub Foundation. Para concluir, el puertorriqueño Marcos Boricua puso el broche a la Etnoteca en 2026.
La programación sabatina se completó con diversos talleres. En el plano musical, se proyecto la película Proyecto tiempo, de Isabel Coixet. El circo estuvo presente por partida doble. Por la mañana, con una sesión de aprendizaje a cargo de Vol’e Temps Circo Teatro, que enseñó a los participantes disciplinas como los malabares, el diábolo o la rola bola y, por la tarde, Cabaret. No faltaron las actuaciones espontánea dentro de Pasa la gorra.
Inés Arco: “es una ventana al mundo”
La diputada de Gobierno Electrónico y Régimen Interior, asistió al foro sobre inmortalidad celebrado ayer en el Palacio Abacial. El debate, moderado por la periodista Graziella Almendral, volvió a llenar la sala de público. En declaraciones a Diario JAÉN, Inés Arco destacó el nivel de los expertos presentes que ahondaron en un terreno que antes era utópico. “El debate celebrado en el Palacio Abacial no buscaba resolver ese dilema —nadie puede hacerlo del todo— sino iluminarlo desde ángulos distintos: la filosofía que interroga el sentido de la finitud, el periodismo que analiza cómo la sociedad comunica y consume la idea de inmortalidad, y la mirada serena de quien modera para que el diálogo no se pierda en el vértigo del propio tema”, aseguró la también edil.
Por otro lado, reflexionó sobre la fructífera trayectoria del festival, surgido en 1997. “El objetivo de Etnosur nunca ha sido únicamente programar conciertos. Desde su origen se concibió, y es, como “una ventana al mundo” en la que la música étnica y alternativa convive con el circo, el cine, la literatura, los talleres, la artesanía, los cuentacuentos y los foros de reflexión, con el respeto, el aprendizaje y la solidaridad como bandera. Es, además, un festival radicalmente gratuito, que convierte las calles y plazas de todo el pueblo en escenario, integrando a su propio vecindario como parte activa de la experiencia”, dijo. También valoró la apuesta de la Diputación por “Jaén en Julio”.