De Extremadura a Sierra Mágina: Cervatana actuará en el Festival Sierra de Sones en Torres

Francisco Sánchez, uno de los integrantes del grupo, habla sobre la banda, música y el proceso de composición
Fotografía de Francisco Sánchez Saldaño, uno de los miembros del grupo extremeño.
Adrián Claudio Bonache

LA ENTREVISTA

Cervatana es un supergrupo extremeño que irrumpe con un proyecto musical homónimo concebido como un viaje conceptual entre la electrónica oscura, el rock experimental y la narrativa distópica. Con sus obras, los tres miembros del grupo tratan de denunciar la avaricia y los insuficientes valores en un mundo donde el capitalismo y el individualismo son los principales protagonistas. Así, con un estilo rompedor propio, llegará al municipio jiennense de Torres, en Sierra Mágina, con un concierto el sábado 27 de junio con la programación del IV Festival Sierra de Sones. Francisco Sánchez Saldaño, uno de los integrantes del grupo, detalla a Diario JAÉN sobre el grupo y sus temas.

—¿Cómo fueron los primeros pasos de Cervatana?

—El grupo comenzó durante la gira de Derby Motoreta’s, cuando, de repente, llegó un punto en el que los tres miembros, que somos muy amigos, comenzamos a componer y hacer música sobre todas las cosas que nos gustan. Así fueron los orígenes de Cervatana, en mitad de una gira. Realmente, fue todo muy rápido, puesto que en un año ya teníamos el disco debajo del brazo, que se titula Cervatana, como el propio grupo.

—Todos tienen experiencia artística previa. ¿Cuándo fue la primera vez que se juntaron sobre un escenario?

—La primera vez juntos fue justo este año, en el Monkey Week. Compaginamos muy bien, porque compartimos gustos y conseguimos hacer algo que nos caracteriza: el rock electrónico con guitarra, como estilo propio.

—¿Cómo es el proceso de creación de las obras?

—Hacemos una retirada al pueblo del teclista, en una casa antigua, y nos sentamos con todos los instrumentos a nuestro alrededor. Los encierros son de tres o cuatro día, y es ahí donde conseguimos que surja la magia. A veces sale más y otras menos, pero siempre estamos los tres juntos.

—¿Qué mensaje intentan transmitir con su música?

—Al fin y al cabo, se trata de un disco conceptual que habla sobre una inteligencia artificial dentro de un cuerpo humano en un planeta arrasado por la avaricia de los ricos. Siempre hay gente dispuesta a todo por ganar un poco más de dinero. Intentamos lanzar una crítica sobre lo poco que valoramos el planeta, al igual que al capitalismo voraz que lo consume todo, y la idea del uno mismo por encima de todo lo demás.

—¿Algún tema favorito?

—Diría “La Flor”, capítulo 6 del disco, con una instrumentación que sale de la electrónica normal, ya que utilizamos muchos instrumentos tanto de cuerda flotada como orquestales, pero aun así rompe con un gran estilo.

—Próximamente estarán en Torres. ¿Qué expectativas tienen?

—Estamos muy contentos, porque los organizadores son amigos. Disfrutaremos de un entorno magnífico. Estamos deseando.