Aldeaquemada: Voz y música para reivindicar el feminismo

El proyecto formado por Pilar Ruiz y Miguel Ortega irrumpe en la escena alternativa con una propuesta que huye de lo convencional
Pilar Ruiz y Miguel Ortega.
Diario de Jaén

LA ENTREVISTA

Aldeaquemada, el proyecto formado por Pilar Ruiz (batería y voz) y Miguel Ortega (guitarra y voz), irrumpe en la escena alternativa con una propuesta que huye de lo convencional. Su sonido, una mezcla de garage-blues y punk llega cargado de una narrativa necesaria: la reivindicación feminista desde la crudeza de la distorsión. Su primer single Negra era la noche verá la luz el 13 de marzo y sirve de presentación para su álbum debut Aquí termina el orgullo y empieza la igualdad, que se publica en abril y que ha sido forjado en el estudio La Mina.

—Para quien aún no les conozcan, ¿cómo describirían Aldeaquemada?

—Para nosotros es nuestro espacio seguro. Es el lugar donde podemos ser nosotros mismos al 100% y expresar todo lo que llevamos dentro. No sólo es música, es una manera de ser y de vivir. Musicalmente tenemos bluses oscuros y lentos intercalando partes punk aceleradas y potentes con letras que hablan de amor, de feminismo, de calamidades, de diversión y de libertad. De todos modos, lo mejor es vernos en directo mañana en la Sala Infierno a partir de las 21:00 horas.

—”Aquí termina el orgullo y empieza la igualdad”. ¿Qué significa el título del nuevo álbum para ustedes a título personal?

—Nos parece una gran frase que se puede leer en la entrada del cementerio de Los Villares, el lugar en el que vivimos. Al verlo nos gustó y sentimos que el disco tenía que llamarse así. La frase te pone mucho en tu sitio, intentar llevar una vida simple y preocuparte lo menos posible de banalidades, intentar vivir la vida al máximo. Al final lo único seguro es que todos moriremos, la muerte es la verdadera democracia.

—Definen su sonido como una mezcla de garage-blues y punk, con un fuerte componente feminista y de crítica social. ¿Cómo consiguen ese tipo de lenguaje y qué artistas son referentes?

—Es lo que nos sale de forma natural, de forma cruda y sin darle segundas pensadas. Escuchamos muchísima música de grupos underground como Tropical Fuckstorm, Pariah, Lame, Ghostwoman, Guadalupe Plata o Disonancia Expansiva. Nuestra cebolla musical tiene muchas capas, hay mucho colorido.

—”Negra era la noche” fue el adelanto del disco. ¿Qué historia querían contar con ella?

—Fue la primera canción que compusimos, de las que hubo que trabajar mucho hasta llegar a unas voces que nos gustaran de verdad. Cuenta una historia de amor que en principio parece auténtico y sano pero luego resulta opresor y maltratador, y ante eso no queda otra que escapar rápido en el primer tren que salga hacia cualquier sitio. El título está inspirado en un hermosísimo blues espiritual de Blind Willie Johnson compuesto hace 100 años.