Intentan colarse para ver “La Odisea” usando su propio caballo de Troya y el final es de película

El gran estreno de Cristopher Nolan se estrenó el 17 de julio en cines y ya es todo un éxito
El caballo de Troya creado por los influencers y uno de ellos dirigiéndolo. / @fullsquadgaming.
Diario de Jaén

La fiebre por los grandes estrenos de cine ha vuelto a alcanzar niveles insospechados. Si el fenómeno “Barbenheimer” (de las películas “Barbie” y “Oppenheimer” nos dejó salas llenas de gente vestida de rosa o con traje de época, la llegada a los cines de “La Odisea”, la esperada película de este año, de Christopher Nolan, ha elevado la apuesta. Un grupo de creadores de contenido ha querido llevar la ambientación al extremo con una jugada magistral. Queriendo recrear el mito griego a escala real para intentar colarse sin pagar.

​Literalmente hicieron una “entrada de cine”. Los integrantes del famoso canal de YouTube “FullSquad Gaming” construyeron con sus propias manos un caballo de Troya en miniatura. El plan era impecable en su concepto, uno de los jóvenes empujaba y guiaba la estructura de madera, mientras sus dos compañeros permanecían ocultos en el interior esperando cruzar las puertas del recinto.

​​La hazaña ocurrió en un conocido cine de Los Ángeles y estuvo muy cerca de salir bien. El equipo llegó a la zona de acceso y los empleados escanearon la única entrada que llevaba el conductor. Durante unos segundos, la ilusión funcionó y el caballo avanzó por el vestíbulo. Sin embargo, al doblar la esquina hacia las salas, la astucia griega se topó con la seguridad del cine. Un guardia, echó un vistazo al interior de la estructura y descubrió a los dos infiltrados. “Lo siento mucho, pero no podéis entrar con el caballo aquí”, les advirtió el personal. Lejos de encararse, los influencers aceptaron el desenlace entre risas y abandonaron el lugar de forma pacífica. ​”Imagina no dejar entrar al caballo de Troya a ver ‘La Odisea’...”, comentaban con humor los usuarios en redes sociales.

​La broma no tardó en convertirse en un fenómeno en redes, superando las 100.000 reproducciones en menos de 24 horas. Aunque finalmente tuvieron que rascarse el bolsillo para ver la película, estos youtubers consiguieron lo que buscaban, firmar una de las campañas de marketing improvisadas más divertidas de internet.