La Junta se muestra como aliada de EEUU y confía en que su amenaza comercial “no se materialice”

El consejero Fernández-Pacheco desea que la agricultura “no pague los platos rotos de la política internacional”
El consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, Ramón Fernández-Pacheco. / María José López / Europa Press.
Diario de Jaén

El consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, Ramón Fernández-Pacheco, ha confiado este miércoles en que la “amenaza” de Donald Trump de romper relaciones comerciales con España “no se materialice” porque “Estados Unidos ha sido y tiene que seguir siendo un aliado preferente de Andalucía en material comercial”. Así lo ha manifestado Fernández-Pacheco en declaraciones a los medios antes de la inauguración de un simposio sobre sanidad vegetal en Sevilla. El consejero de Agricultura ha aclarado que no le corresponde valorar la “posición militar o internacional del Gobierno de España” pero, como responsable de la política agrícola andaluza, “sí que manifiesto que Estados Unidos, como socio preferente de Andalucía, es uno de nuestros grandes clientes”, con productos como el aceite de oliva, la aceituna de mesa y el vino.

“Los consumidores estadounidenses eligen siempre que pueden la posibilidad de consumir productos andaluces porque son de calidad, seguros y con trazabilidad alimentaria”, ha apuntado Fernández-Pacheco, que ha confiado en que “las circunstancias internacionales no las acaben pagando los agricultores de Andalucía”. “No podemos ser la moneda de cambio de intereses que nada tienen que ver con la agricultura”, ha apostillado. En esta línea, ha recordado además que Andalucía encadena “una temporada” de circunstancias geopolíticas que “vienen siendo determinantes a la hora de sacar adelante las producciones”, en alusión a los precios de los insumos, el del combustible y el cierre de fronteras. “Como Gobierno regional y teniendo en cuenta nuestras competencias, lo único que podemos pedir y desear es que la agricultura no sea la moneda de cambio y que acabe pagando los platos rotos de la política internacional”.