
Si se tira de estadísticas, Jaén se llama “García” o, lo que es lo mismo, de cada mil jiennenses, 72 tienen este apellido. Es el más frecuente. De segundo, Martínez. Y no es de extrañar, es el apellido hispano más extendido. Ocupa el primer puesto en el ránking andaluz, español y, por curioso que parezca, el octavo en el listado de Estados Unidos. Consecuencia directa de la inmigración hispana en el país.

























































