URGENTE

Turbulencias en el mercado afectan a los esparragueros

Cruce de reproches entre el colectivo de colaboradores y la cooperativa Los Gallombares tras varios días sin cortar
  • POLÍGONO. Nave municipal del Llano de Mazuelos, alquilada por la cooperativa, en una imagen de archivo.
    POLÍGONO. Nave municipal del Llano de Mazuelos, alquilada por la cooperativa, en una imagen de archivo.

Las aguas bajan bravas en el sector local del espárrago verde. El detonante, una saturación temporal del mercado, que llevó a un pronunciado descenso de los precios. La consecuencia, la cooperativa Los Gallombares, implantada en la zona, optó por no recibir género de los agricultores con el estatus de colaboradores, aunque sí aceptó el de los socios.

Colaboradores exponen a Diario JAÉN que la situación se pone “cada año peor” y hacen peligrar el cultivo. En este sentido cifran en alrededor de diez días el periodo en que no han podido entregar el producto, con las consiguientes pérdidas. Añaden que el problema llegó a tal punto que tuvieron que pasar el rotavator, un apero que literalmente pica los espárragos. Destacan que los precios alcanzados esos días —unos cincuenta céntimos por kilo— no costeaba ni siquiera la recolección, unos costes a los que hay que unir los gastos de cultivo y, en numeroso casos, los de arrendamiento. “Cuando nos vendió la planta no nos avisaron de que podía dejar de recoger nuestros espárragos”, afirma uno de los afectados por el parón.

Desde la cooperativa, Ana López, encargada de pesar, indica que algunos colaboradores “se han puesto nerviosos” y relativiza el asunto, pues, según sus datos, solo se dejó de recoger espárrago de ellos cinco días. También denuncia que algunos de estos cultivadores “intentan desprestigiar” a Los Gallombares. “No es cosa de la cooperativa, sino del mercado”, sostiene, en referencia a la entrada de producto de Túnez y otros países, que colapsó el mercado. Agrega que no fue agradable para los responsables tomar la decisión de no recibir espárragos de colaboradores y deja claro que sí se les advirtió, al venderles la planta, de lo que podía pasar. López sostiene que las dificultades se dieron también en las zonas de cultivo de la provincia granadina, pero que, actualmente, todo está normalizado. Incluso apunta que todavía puede quedar un mes de campaña en las áreas de regadío, con más demanda pues Alcalá mantiene la recolección como área más tardía, mientras que en la Vega de Granada ya se ha terminado. Valora la duración de la temporada, que empezó el 12 de marzo y no se resintió por lluvias o heladas.