Sánchez prepara negociaciones

Presentará un programa “abierto” a los partidos susceptibles a darle su apoyo

10 ago 2019 / 11:25 H.

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, afirmó que será “a finales de agosto o principios de septiembre” cuando iniciará conversaciones con los partidos políticos “susceptibles de apoyar” su investidura y la formación de un gobierno progresista.

En declaraciones antes de reunirse con asociaciones del sector de la cultura —el último de los encuentros sectoriales que programó dentro de esta semana— detalló que “durante los próximos días y semanas” el PSOE se va a dedicar a “compendiar y sistematizar” las aportaciones de estos colectivos para presentar una propuesta “progresista” a sus socios potenciales. “Hablaremos con los distintos partidos susceptibles de apoyar mi investidura, con el PNV, con ERC, con las fuerzas nacionalistas de Cataluña y también con Unidas Podemos, para ver si podemos llegar a un acuerdo que materialice un gobierno progresista”, dijo.

Apenas 48 horas después de haber manifestado su “desconfianza recíproca” con Unidas Podemos, Sánchez se mostró conciliador con los de Pablo Iglesias, al afirmar que a la posible “negociación” el PSOE no va “con un programa cerrado”, sino “abierto” y “susceptible de poderse negociar”. Eso sí, dejó claro que se trata de hablar “no tanto del continente sino del contenido”, en una posible alusión a que no se negociará un gobierno, sino un programa. Sánchez tampoco precisó qué reuniones con los partidos susceptibles de apoyarle estarán personalmente a su cargo y cuáles serán responsabilidad de otros dirigentes socialistas.

PREVISIONES. Por lo pronto, fuentes socialistas avanzaron que a partir del próximo 19 de agosto Sánchez se reunirá en Bilbao con el presidente del PNV, Andoni Ortuzar. El tiempo, en todo caso, apremia, porque si el 23 de septiembre el Congreso no ha votado a favor de la investidura de Sánchez, o de cualquier otro candidato, las Cortes se disolverán y habrá elecciones del 10 de noviembre. Para que haya una nueva sesión de investidura, el Rey debe hacer previamente una ronda de consultas con los líderes de los partidos y encargar a uno de ellos que trate de obtener la confianza de la Cámara.

Tras la investidura fallida del 25 de julio, Sánchez optó por iniciar reuniones con colectivos sociales y actores económicos de distintos sectores para elaborar “una propuesta abierta de programa común progresista”. Tras 14 reuniones con 220 personas de 180 colectivos, según su propio recuento, el PSOE se va a dedicar ahora a “compendiar” sus aportaciones.

Además, avanzó que a finales de agosto tendrá “otras muchas reuniones” con colectivos sociales, porque ha habido “un aumento considerable” de entidades que han pedido reunirse con él y con el PSOE. Sánchez agradeció su disponibilidad y aportaciones y aprovechó para decir que constató “la demanda y el deseo de que haya gobierno pronto y de que sea un gobierno progresista como expresaron los ciudadanos”.

Preguntado por si también se reunirá con el líder del PP, Pablo Casado, y el de Ciudadanos, Albert Rivera, replicó que “es evidente que con Ciudadanos no”, puesto que el secretario general del partido, José Manuel Villegas, ya avanzó que Rivera no quiere tener “ningún tipo de contacto”. De hecho, cree que todos los españoles tomarán nota “del comportamiento de cada uno” y de “la forma de entender la democracia del señor Rivera”.