Una histórica tectónica

Dentro de los capítulos dedicados a Albanchez, hay que destacar que hubo un proyecto de deformación cuando tuvo lugar la aparición de las cordilleras béticas, tras la presión de los sedimentos marinos

07 jul 2019 / 12:16 H.

Hubo un proyecto de deformación que se produjo cuando tuvo lugar la aparición de las cordilleras béticas. Esta es la colaboración que presentamos en la que llamamos el segundo capítulo de Albanchez, recordando que fue el primero al que dedicamos el título “Un bajel elevado sobre el secano”.

Los sedimentos marinos depositados en el fondo del mar del Tethys en posición horizontal fueron sometidos a una presión y como consecuencia de lo sucedido, tales sedimentos se doblaron y se creó una deformación permanente. Cuando el esfuerzo ocurrió, este superó la resistencia de la ruptura de los sedimentos antes citados, los cuales quedaron fracturados en régimen de cizalla, lo que produjo que “nacieran” fallas inversas que son fracturas generadas en regímenes de esfuerzos muy presionantes y a favor de que unos materiales se desplazaran, ubicados sobre otros, lo que propicia un acortamiento con el espacio horizontal que los mismos ocupan. Hacemos un alto en el camino que estamos recorriendo en “Diario JAÉN, algo más que un periódico”. Apoyados por la bibliografía documentada, sin lugar a dudas, de “Jaén y sus cien pueblos” que publicara, hace unos años este rotativo, referente singular del Santo Reino, para dedicar la comunicación a la familia “Muñoz Amezcua” de Albanchez, porque está claro que como personas y como empresa dedicados al transporte de viajeros siguen marcando un hito. Forman parte, por fortuna, de la historia de Albanchez, son ejemplos edificantes, constituyen una indudable y extraordinaria seña de identidad y, por añadidura, recordamos que sin dejar de ser humanos, con lo que ello conlleva, continúan mostrando que “querer es poder”. Volvemos a caminar por la historia tectónica, cuando se produjo la superposición favorable de fallas inversas con un corte geológico que en su momento afectó a las rocas presentes del llamado “dominio intermedio”.

Los materiales subbéticos de la alineación de la Sierra de Mágina se colaron por encima de otra falla inversa sobre los del dominio intermedio y, a su vez, estos lo realizan por encima de los del prebótico. Hasta aquí el día de hoy, con el deseo de que los lectores no se aburran. Agradecemos la amabilidad de quienes se detuvieron en La Semana y la de quienes nos dan la oportunidad de leer, escribir, investigar, publicar y les citamos a compartir con quien esto escribe, una próxima ocasión para leer si así lo quieren, el tercer capítulo que titularemos: “Albanchez, materiales calizos”. Muchas gracias por acompañarnos cada semana.