Ejemplo de talento y humildad

Antonio Juan Hurtado Salvador es un ubetense que reside en Alemania desde hace más de una década. Motivado por su relación sentimental, viajó hasta Aquisgrán, donde ejerce como profesor de arte de Secundaria

16 jun 2019 / 11:32 H.

De Úbeda a Alemania por amor, entre otras cosas. La bella capital de La Loma, reconocida por sus múltiples riquezas, alberga entre sus calles a hombre y mujeres valientes, capaces de dar un paso adelante cuando se trata de alcanzar metas o cumplir sus sueños. Hace 41 años que nació Antonio Juan Hurtado Salvador, un ubetense cuyas inquietudes lo han llevado por diversos destinos, como Londres, Dublín o el condado de Sligo. En la actualidad vive en Aquisgrán, Alemania, una decisión que tomó tras madurarla durante bastante tiempo. El motivo, además de bonito fue necesario, ya que su intención de mantener una relación estable con “su chica” pasaba por partir hasta el país germano tras vivir varios años en Granada, donde tuvo la oportunidad relacionarse con muchos extranjeros, ya que por entonces la universidad era la que mayor cupo de estudiantes Erasmus tenía de Europa. “Durante mi estancia en Granada comencé una relación sentimental con una chica alemana que terminó prolongándose en el tiempo. La relación se mantuvo por dos años en la distancia, por lo que comencé a sentirme familiarizado con Alemania debido a los múltiples viajes, lo que unido a mi deseo de mantener una relación mas estable, hizo que diese el paso”, relata Hurtado.

Instalado en una ciudad muy diferente a la suya, nunca se lo planteó como una obligación y no quiso imponerse fechas, resumiendo su experiencia: “Aquellos que emigran siempre albergan el deseo de regresar algún día. En mi caso es algo que se fue resolviendo con el paso del tiempo, no me ha ido mal, aunque sigo sin desechar la posibilidad de regresar”, aunque ha pasado más de una década desde que Hurtado dejara su querida ciudad, de la que presume con orgullo allá donde va. La idea de volver no piensa descartarla nunca, puesto que es inevitable añorar las raíces. “Echo muchas cosas de menos, principalmente sensaciones o impresiones, por ejemplo, en verano recuerdo el zumbido de las chicharras en los olivares o el sonido de las golondrinas con el tañer de las campanas de fondo”, confiesa este ubetense.

Aún así, es necesario reconocer que los alemanes han sabido reconocer el talento de este profesional de las Bellas Artes, que cursó en el CAP de la Universidad de Granada. En sus primeros años en Alemania se dedicó a dar clases de español en escuelas de idiomas, pero desde hace casi ocho años, ejerce como profesor de arte de Secundaria en el sistema público de Renania del Norte Westfalia por lo que, y aunque no sea de presumir, sí que supone un verdadero orgullo para sus paisanos. Algo que se demuestra en las visitas a su tierra, que suelen ser en verano y Navidad, aunque anhela volver en primavera, algo que tiene pendiente. El procedimiento tras su llegada, tras pasar tiempo con su familia, es el siguiente: el casco histórico se convierte en un aliado para que, sus múltiples amigos, acudan puntuales a una cita que puede desarrollarse en cualquier bar, porque los detalles ese día no importan, Antonio Hurtado, el “chimi” para algunos de ellos, viene de visita y hay que compartir unas horas a su lado. Es entonces cuando se disipan los miedos de este interesante profesor, el de “la amenaza del desarraigo o la crisis identitaria que lo aleje de sus origines”.

Es por ello que, Hurtado como otros compatriotas jiennenses, pueden servir de inspiración para otros muchos que quieran buscar fortuna fuera de sus fronteras, aunque para todos ellos, Hurtado recomienda que “lo hagan por voluntad propia y desde el deseo de crecer aún mas y no por verse abocados a ello porque todos los comienzos son complicados”, aunque pueden tener un presente feliz, como el de este valiente.