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Más buitres leonados

La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía constata el aumento en un 11 por ciento de ejemplares de esta ave en la comunidad, de forma que ya alcanzan una cantidad de 3.399 parejas
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20/01/2019
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L os censos realizados por la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía durante el pasado año 2018 registraron la presencia de 3.399 parejas reproductoras de buitre leonado (Gyps fulvus) en la comunidad autónoma de Andalucía, lo que supone un crecimiento del 11 por ciento respecto al ejercicio de 2014, el año en el que la población de esta especie ya mostraba una tendencia creciente del 4 por ciento anual, que ha aumentado a un ritmo del 3 por ciento para el periodo 1999-2018.

Unos datos que avalan las ac-tuaciones emprendidas por la Junta de Andalucía para favorecer la conservación de esta rapaz y que convierten a la región en la tercera de toda España con un mayor número de ejemplares, tras las comunidades de Castilla y León y Aragón.

En el muestreo, realizado dentro del marco del Programa de Seguimiento de Fauna Silvestre de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio e incluido dentro del censo nacional de rapaces rupícolas, participaron técnicos del departamento, agentes de Medio Ambiente y miembros de organizaciones ambientales co-mo Wilder South de Granada, la Sociedad Gaditana de Historia Natural y SEO/Birdlife, esta úl-tima, la entidad encargada de coordinar el censo de esta especie en toda España.

En cuanto a su distribución, el buitre leonado se reproduce en todas las provincias andaluzas a excepción de Huelva. En este sentido cabe destacar que en todos los territorios con presencia de esta rapaz se han registrado incrementos poblacionales, salvo en Córdoba. Ade-más, Cádiz sigue siendo la que tiene un mayor número de ejemplares, con prácticamente dos tercios de la población andaluza de la especie.

Si se atiende a una división por áreas, destaca la existencia de esta ave en afloramientos rocosos de las sierras localizadas en el extremo más occidental de la cordillera Penibética (Alcornocales, sierra de Grazalema, estrecho de Gibraltar y Zaframagón), seguida de Sierra Morena central y oriental, así como de la cordillera Subbética y, también, el sistema Bético.

Entre las causas que favorecen y determinan la tendencia actual de la especie está la disminución de la mortalidad no natural, objetivo de las actuaciones de conservación que desarrolla la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta. La Estrategia Andaluza para la Erradicación de Cebos Envenenados, la alimentación suplementaria a través de la red de muladares durante la crisis de la encefalopatía espongiforme bovina que obligó a la retirada de los animales muertos del medio natural, la corrección de tendidos eléctricos para evitar colisiones o la protección de las colonias de cría son algunas de las acciones que han permitido a las poblaciones de esta especie mantener una evolución positiva.

En esta línea cabe resaltar que la disponibilidad de alimento no es un factor limitante para la especie, que aprovecha los recursos de importantes áreas ganaderas en extensivo de las campiñas y los montes gaditanos y del valle de los Pedroches, o los recursos cinegéticos (ungulados) y el ganado doméstico de Sierra Morena. En el territorio nacional, así como en toda Andalucía, la especie no está amenazada, y queda recogida dentro del Catálogo de Especies Amenazadas como una especie en régimen de protección especial.

El 75% de la población europea, aquí

El buitre leonado es una rapaz carroñera dotada de gran tamaño, bastante longeva y ampliamente distribuida, desde el norte de África y por varios países europeos hasta Asia central. Sus efectivos se concentran, especialmente, en España, donde se halla un altísimo porcentaje de su población, aunque faltan en Galicia y han colonizado, hace apenas un lustro, las Baleares. En España se encuentra el 75% de la población mundial y cerca del 90% de la europea.