Tal día como hoy en 2001 publicábamos: Jaén rinde homenaje a las víctimas de ETA
La ciudad se unió en una multitudinaria marcha silenciosa por la paz
Tal y como publicó este periódico hace veinticuatro años, el 28 de noviembre de 2001, Jaén salía a la calle para mostrar su apoyo a las víctimas del terrorismo de ETA. Tras la Eucaristía celebrada en la Catedral, comenzó una marcha silenciosa encabezada por una pancarta con el mensaje “Jaén con las víctimas del terrorismo”. Las calles, en penumbra, se llenaron con la luz de cientos de velas que portaban los participantes, entre las que también se entrelazaban coronas de laurel en señal de respeto.
Miles de personas avanzaron en silencio hacia la plaza Jaén por la Paz, formando una multitud compacta. Según la Policía Local, unos 2.500 jiennenses se situaron ante el monolito dedicado a las víctimas, donde las velas iluminaron el entorno y una suave música acompañó el homenaje. Sonaron piezas como el Himno de la Alegría o un réquiem, interpretadas por la Banda Municipal de Música de Jaén, que pusieron banda sonora a un acto marcado por la emoción y la solidaridad.
Alcaldes y concejales de numerosos municipios colocaron coronas de laurel junto al monumento, reafirmando el mensaje unánime: Jaén rechaza la violencia y defiende la vida. El acto concluyó con la lectura de manifiestos, un minuto de silencio por cada víctima y el Himno de Jaén, que dio paso a un aplauso final en defensa de la paz, la libertad y la democracia. La jornada incluyó también la celebración de la Eucaristía en memoria de los fallecidos por ETA. Durante la homilía, el obispo de Jaén, Santiago García Aracil, pidió “una plegaria por la conversión de los terroristas” y recordó que “nada justifica su comportamiento”, instando a poner fin a la lacra social de la violencia.
El homenaje, impulsado por la asociación jiennense Verde Esperanza, fue destacado como el primer acto de este tipo celebrado en Andalucía. Su presidenta, María del Carmen Álvarez de Saavedra, valoró la respuesta solidaria de la provincia tras un intenso trabajo de organización. Ninguna institución les cerró la puerta, afirmó. Las autoridades jiennenses también tomaron la palabra. El alcalde, Miguel Sánchez de Alcázar, definió la marcha como un reconocimiento “a quienes han dado la vida por la justicia y la paz”, y aseguró que “la esperanza dará su fruto”. Por su parte, el presidente de la Diputación, Felipe López, insistió en que la sociedad “no cederá al chantaje de ETA” y recordó que cualquier atentado es un ataque directo a la democracia.
La presidenta nacional de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Sonsoles Álvarez de Toledo, subrayó que el acto de Jaén “no tiene precedentes” y agradeció a la provincia su compromiso con un problema que “es de todos”. Destacó que, pese a no haber sufrido atentados, Jaén ha mostrado un abrazo solidario a quienes sí han vivido de cerca la violencia terrorista.