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martes, 18 junio 2019
21:17
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URGENTE

La Fiscalía reclama una condena de cinco años de cárcel para un joven jiennense que está acusado de agredir sexualmente a su hermanastra, una adolescente que tenía tan solo 13 años cuando se denunciaron los hechos. El procesado, Antonio Fernando E. S., que está en prisión preventiva desde hace siete meses, siempre ha negado que forzara a la chica. No obstante, hay una prueba que está en su contra y que, aparentemente, es muy sólida: se halló su semen en el pijama que la joven llevaba la noche de autos.

El Ministerio Público sitúa los hechos entre las doce y las dos de la mañana del 10 de noviembre de 2018 en el domicilio de la abuela materna de ambos. El acusado, que vive fuera de la provincia, vino a Úbeda para trabajar en las labores de recolección de la aceituna. Se instaló en la casa de su familiar, en la que también residía su hermanastra. Al parecer, los padres biológicos de ambos tienen retirada su tutela. Fue durante esa convivencia común cuando, presuntamente, se produjo la supuesta agresión sexual. Según el relato de la chica, su hermanastro se metió con ella en la cama y consumó las relaciones sexuales. La adolescente, según siempre su versión, no ofreció resistencia, ya que quedó atemorizada. La menor contó horas después lo que le había pasado a una compañera de instituto que, a su vez, la instó para que acudiera al equipo directivo del centro. Así lo hizo la joven. Inmediatamente, se puso en marcha el protocolo para estos casos. La chica fue trasladada al Hospital San Juan de la Cruz para la realización de un reconocimiento médico, mientras que el presunto autor de los hechos fue detenido por la Policía. Los forenses que trataron a la adolescente determinaron, en un primer momento, que podría haber mantenido relaciones sexuales recientes, aunque no pudieron aclarar si hubo o no violencia.

La Fiscalía, en su escrito de acusación, tan solo habla de “tocamientos en las zonas genitales de la menor”. No obstante, deja claro que se encontró semen perteneciente al hermanastro en el pijama que la menor llevaba puesto esa noche. Fue la propia chica la que entregó la prenda a la Policía y aseguró que había restos biológicos del joven. Las pruebas forenses ratificaron esta afirmación.

Por ello, el Ministerio Público califica los hechos como un delito de agresión sexual. Pide una condena de 5 años de cárcel, una orden de alejamiento de 100 metros durante ocho años y un periodo de libertad vigilada una vez que salga de prisión. El joven siempre se ha declarado inocente. En su declaración ante el juez instructor alegó que la denuncia era una invención de su hermanastra, como venganza por una discusión familiar. Aclaró que se habían peleado por la cama que debían ocupar cada uno en la casa de su abuela. El juicio se celebrará próximamente en la Audiencia Provincial.