Ruptura del diálogo de paz

El Gobierno colombiano culpa a la guerrilla ELN del atentado del jueves

19 ene 2019 / 11:04 H.

El Gobierno de Colombia ha culpado al Ejército de Liberación Nacional (ELN) del atentado perpetrado el jueves con un coche bomba en la Escuela de Cadetes de Policía General Santander, en Bogotá, y, en consecuencia, anunció la ruptura del diálogo de paz iniciado hace dos años con la guerrilla. El ministro de Defensa, Guillermo Botero, compareció ante la prensa para anunciar que José Aldemar Rodríguez, que el mismo día del atentado fue identificado como “autor material”, es miembro del grupo armado. “Todas estás vidas fueron destruidas por un acto repudiable dirigido por el ELN”, afirmó. Botero precisó que se trata de alias “El Mocho” o “El Kiko”, que se incorporó al ELN en 1994 y ejerció como guerrillero raso hasta 2003, cuando se convirtió en cabecilla del Frente Adonay Ardila. Desde entonces, fue ascendiendo hasta formar parte del Estado Mayor del Frente Oriental, uno de los más letales.

Además, “El Mocho” era experto en explosivos y daba “cursos” a otros guerrilleros para adiestrarlos como artificieros. La camioneta con la que se coló en la escuela de Policía iba cargada con 80 kilos de pentolita, un potente explosivo que se obtiene de la mezcla de TNT y pentrita y que suele utilizarse en la fabricación de minas antipersona.

En la misma comparecencia, el fiscal general, Néstor Humberto Martínez, confirmó la detención de Ricardo Andrés Carvajal Salgar, al que ha señalado como uno de los autores intelectuales del atentado. El jefe del Ministerio Público avanzó que imputarán a todos los miembros del Comando Central del ELN, también como autores intelectuales. Por su parte, el Alto Comisionado para la Paz, Miguel Ceballos, informó en la comparecencia de que el Gobierno decidió romper las negociaciones destinadas a acabar con el conflicto armado. “No habrá ningún espacio de diálogo con el ELN”, dijo. El Gobierno de Juan Manuel Santos inició en febrero de 2017 un diálogo de paz con el ELN, con la esperanza de sumar a la que entonces era la segunda guerrilla de Colombia al acuerdo de paz firmado en noviembre de 2016 con las FARC, hoy convertidas en partido político.