De Cástulo a Mentesa, el cristianismo más jiennense
La tradición y, más que ella, la leyenda, sitúa el origen del cristianismo en la provincia de Jaén en San Eufrasio, primer obispo de Iliturgi y uno de los varones apostólicos.
Este hecho, que la fe permite creer a pies juntillas, no se sustenta documentalmente. Francisco Juan Martínez Rojas, deán de la Catedral de Jaén y académico, hizo un recorrido histórico por el cristianismo jiennense, basado en los vestigios arqueológicos y documentales, en la conferencia que pronunció en La Económica, que abrió el III Ciclo de Conferencias Semana de la Sacramental de San Ildefonso. El acto fue presentado por Antonio Carrascosa, prioste de la Sacramental, y al conferenciante lo presentó Luis Gutiérrez, profesor de Arqueología de la UJA.
El punto de partida documentado de los orígenes del cristianismo en la provincia de Jaén es el Concilio de Iliberis o de Elvira (Granada), celebrado entre los años 300 y 324, porque no se sabe la fecha exacta. En este concilio, manifestó el deán, “participaron seis comunidades cristianas procedentes del territorio jiennense actual”, una cifra nada despreciable si se tiene en cuenta que asistieron 19 obispos y 26 presbíteros procedentes de toda la Península Ibérica. “Las comunidades cristianas jiennenses eran importantes, sobre todo las tres que tenían un obispo al frente como eran Cástulo (Linares), Mentesa (La Guardia) y Tucci (Martos)”. Francisco Juan Martínez Rojas se refirió también a los vestigios arqueológicos cristianos como el sarcófago y los restos del baptisterio de Martos, el sarcófago de Alcaudete y la patena de vidrio de Cástulo.
“El sarcófago de Alcaudete, que se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional, no es una pieza romana, sino que fue hecho en un taller hispano basado en modelos griegos, mientras que el sarcófago de Martos, sí fue hecho en Roma y traído a Tucci”, matizó el deán. Respecto a la patena cristiana de Cástulo, el conferenciante destacó tanto su calidad artística, superior a otras en su género, como que se ha conservado de ella el 80 por ciento. “Esta es una pieza excepcional”, subrayó. Respecto a Mentesa, que debió ser un importante centro cristiano visigodo, solo se conserva el crismón de La Guardia. El deán apoyó su disertación con la proyección de diapositivas de elementos y piezas arqueológicas cristianas.