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lunes, 15 julio 2019
22:12
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URGENTE

La Selección Española de fútbol puso fin a su segunda aventura mundialista después de caer por un ajustado 1-2 en los octavos de final del Mundial de Francia ante la gran favorita, los Estados Unidos, en un encuentro peleado y decantado a favor de las de Jill Ellis por dos penaltis. Solo desde los once metros pudo confirmar su teórica superioridad la actual campeona ante el combinado de Jorge Vilda, superado únicamente en la primera media de hora de partido y que plantó cara al 'gigante' de este deporte, sin renunciar a su filosofía y que volverá a casa con más experiencia y un mayor crecimiento a nivel competitivo de cara al futuro. Dos penaltis anotados por la capitana Megan Rapinoe, el segundo algo discutido y con la árbitra Katalin Kulcsar teniendo que acudir al monitor para confirmar que Virginia Torrecilla había tocado a Lavelle, tumbaron a una España sólida, pero que supo aprovechar la única concesión de las estadounidenses para que Jenni Hermoso equilibrase rápidamente el tempranero 0-1. Luego, aguantó, creció y manejó mejor el encuentro hasta que recibió el duro 1-2, sin encontrar ya la fuerza ofensiva ni física necesaria para volver igualar. Pero España sufrió tras el pitido inicial. Las estadounidenses se parecieron poco a las del amistoso de enero en Alicante e impusieron su físico y su calidad para agobiar continuamente a las de Jorge Vilda, desarboladas y a las que se les presentó el peor panorama posible demasiado pronto. Mapi León midió mal en una internada de Tobin Heath y la colegiada del encuentro decretó el penalti con el que Rapinoe adelantó a las de Jill Ellis a los siete minutos. El partido se ponía cuesta arriba para las españolas cuando la actual campeona cometió un error inesperado en la salida de balón. La eléctrica Lucía García presionó con acierto y su robo le llegó a Jennifer Hermoso que colocó el balón con suavidad en la escuadra y lejos de Naeher. El tanto avivó aún más a las americanas, que bajo la batuta de Lavelle y la velocidad por la izquierda de Rapinoe, a la que Sandra Paños metió una acertada mano, desbordó al combinado nacional que vivió momentos de agobio con muchos balones que se pasearon peligrosamente en su área. España, pese al trivote de centrocampistas con la inclusión de Vicky Losada, no tenía su principal argumento, el balón, pero supo aguantar esta fuerte salida que se cobró como víctima a una Losada que tuvo que dejar el campo por un golpe en el ojo. Vilda apostó fuerte y no puso otra centrocampista sino que metió a Nahikari García para sacar a Hermoso del centro de la ofensiva. En el segundo tiempo otro penalti decidió un partido en el que España demostró sus progresos mundialistas.