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miércoles, 19 junio 2019
18:59
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URGENTE

Esplendoroso Domingo de Ramos

Palmas, hebreas y cohetes anuncian, en la calle, el comienzo de la Pasión

El Domingo de Ramos amaneció esplendoroso en la Ciudad de los Cerros. Jornada que marca el inicio oficial de una semana cargada de sentimientos, recuerdos de la infancia y reencuentros con ubetenses que por diferentes motivos residen fuera de Úbeda y que regresan para disfrutar de la familia de la Pasión. La actividad comenzó muy temprano para los miembros de la Real Cofradía de la entrada de Jesús en Jerusalén y María Santísima del Amor, pues a las once y media de la mañana, en la iglesia de San Nicolás de Bari se procedió a la bendición de las palmas, portadas muchos de sus hermanos, sobre todo los más pequeños en la salida realizada por la tarde. Después, como manda la tradición, esas ramas adornarán muchos balcones de la ciudad. Posteriormente, ya en la iglesia de la Santísima Trinidad, se celebró la fiesta principal de la hermandad, cuya sagrada eucaristía fue oficiada por el reverendo Alfonso Garzón Ver. La ceremonia fue amenizada por la Sociedad Filarmónica de Nuestra Señora de Gracia.

Úbeda es una ciudad que vive muy intensamente su Semana Santa y se echa a la calle para disfrutar de la procesión de la Real Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén y María Santísima del Amor, conocida popularmente en la ciudad como “el Borriquillo”, un colectivo que, cada Domingo de Ramos tiñe, con el color dorado de sus capas las principales calles del casco histórico de la ciudad mientras realiza su itinerario, que discurre por un entorno monumental. Se trató de un Domingo de Ramos muy especial para la hermandad, pues la banda de cornetas y tambores María Santísima del Amor estrenó uniforme, un trabajo que corrió a cargo del diseñador ubetense Moisés Nieto.

De esta manera, la real cofradía ubetense culminó su salida triunfal del templo para visitar diversas calles antes de su regreso al templo. Vecinos y visitantes tuvieron la ocasión de disfrutar de la tradicional traca que, una vez más, cerró el Domingo de Ramos y abre las puertas a la Semana de Pasión. Todo en una jornada agradable y muy primaveral.