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sábado, 22 septiembre 2018
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URGENTE

Una nueva hembra de alimoche surca ya los cielos jiennenses

La Consejería de Medio Ambiente trabaja para reducir los índices de mortalidad
  • NATURAL. Juan Eugenio Ortega, delegado territorial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, junto a los técnicos (arriba). Anillan a la nueva cría de alimoche (a la derecha).
    NATURAL. Juan Eugenio Ortega, delegado territorial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, junto a los técnicos (arriba). Anillan a la nueva cría de alimoche (a la derecha).

Técnicos de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio anillaron un pollo de alimoche —una hembra de unos 55 días de vida y de 2 kilos de peso— nacido en libertad en el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, convirtiéndose en el primero en la provincia equipado con un emisor GPS. En concreto, los trabajos de anillamiento los realizó el Equipo de Trabajos Verticales de la Agencia de Medio Ambiente y Agua, perteneciente al Plan de Recuperación y Conservación de Aves Necrófagas, que se encarga también de chequear y tomar muestras tanto biológicas como paramétricas de las crías.

El delegado territorial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Juan Eugenio Ortega, asistió a estas labores, donde informó que, actualmente, en la provincia hay cinco parejas de alimoches, cuatro en Cazorla, Segura y Las Villas y una en Sierra Morena. “Este año nacieron tres pollos en libertad en Jaén y 18 en toda Andalucía”, explicó Ortega, quien indicó que estos ejemplares comienzan a volar en torno a los 75 días de vida. “Al finalizar el verano dejan el Parque Natural para volar a África, concretamente a la zona comprendida entre el sur de Mauritania y el norte de Mali, donde pasan los meses de invierno para volver, aproximadamente, en marzo”, detalló. El alimoche es la más pequeña de las cuatro rapaces estrictamente carroñeras europeas y una de las más oportunistas en cuanto a su ecología trófica, alimentándose de cualquier tipo de carroña —mamíferos, aves, peces, reptiles y anfibios—, basuras domésticas, excrementos e insectos, en definitiva, pequeños trozos, lo cual la hace muy vulnerable a los cebos envenenados, la principal causa de mortalidad.

Otras causas que provocan la muerte no natural en esta ave, catalogada en peligro de extinción, son las colisiones con parques eólicos y electrocuciones, a lo que hay que sumar las molestias que se originan durante el periodo de cría, básicamente producidas por el uso público no regulado, aunque también por obras forestales, que inciden de manera negativa en el éxito reproductor. Con el fin de paliar esta situación, la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio desarrolla un programa de actuaciones con el objetivo de variar la delicada situación por la que atraviesa esta rapaz, provocada fundamentalmente por causas antrópicas. Esta estrategia está basada en el control de la población reproductora y en la ejecución de las actuaciones necesarias para conseguir la supervivencia de los individuos, la salvaguarda de sus territorios de cría y una reproducción con éxito. Asimismo, la Consejería desarrolla, desde 2004, la Estrategia Andaluza de lucha contra el veneno asociado al control ilegal de depredadores por parte de algunos cazadores y ganaderos, y en la que destaca la labor de los agentes de Medio Ambiente y del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona). No en vano, en los últimos años se consiguió disminuir sensiblemente el número de envenenamientos, aunque aún representa un riesgo.