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sábado, 19 enero 2019
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URGENTE

El Cerro que se comió el mundo

Los vecinos del municipio repasan los acontecimientos de las últimas décadas
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Que los vecinos de Úbeda sabían hace cuarenta años que vivían en una joya de municipio es evidente. Lo es porque llevan siglos disfrutando de sus imponentes monumentos, pero lo que seguro que no imaginaban es que en las últimas décadas iban a compartir sus tesoros con gente de todos los colores. Se trata, sin duda, de una de las frases más repetidas en las conversaciones de los ubetenses que han visto su ciudad abrirse al mundo a través de la fuerza del turismo, donde han tenido mucho que ver la Administración local y la propia Diputación Provincial de Jaén.

Otro de los asuntos más comentados es la oferta cultural tan variada de la que gozan sus habitantes y de la que forman parte activa los diferentes colectivos y asociaciones de la ciudad, siempre dispuestos a ofrecer lo mejor de sí mismos en cada actividad. Pero, y aunque esté presente en cada rincón todo lo conseguido desde que se instalara la democracia, nunca viene mal recordarlo. Por ello, desde Diario JAÉN, en colaboración con la Diputación, se ha puesto en marcha una iniciativa en la que se repasan los últimos cuarenta años de la historia jiennense. Se hace a través del análisis de fotografías y crónicas de la época y donde los alcaldes, como Antonia Olivares en el caso de Úbeda, y especialmente los ciudadanos, son los protagonistas, ya que son ellos los que escriben la historia de sus pueblos.

Entremezclarse con los ruseños es toda una delicia. De carácter abierto y festivo, no dudan en asegurar que “como se vive en su pueblo, no se está en ningún lado”. No es porque sean orgullosos, es que el trabajo constante de cuarenta años ha dado sus frutos y mejoraron prácticamente en todas sus áreas. No dudan en guiar al autobús de Diario JAÉN hacia las calles en las que se han instalado originales farolas, en presumir de sus nuevos y flamantes parques o en enseñar algunas de las zonas más conocidas e importantes del municipio, que han mejorado notablemente durante las últimas décadas.

Junto con su alcaldesa, Águeda Sánchez, repasan algunas fotografías y ejemplares del periódico y se ratifican en lo mucho que ha cambiado todo. Son mujeres y hombres que se “miran a los ojos” para compartir su día a día entre iguales, algo que no siempre fue así, pero que ellos han conseguido con los años. También son gente que no duda en abrir la puerta para el que lo necesita, aunque se quejen de que ya no se dejen abiertas como antaño, y son, además de trabajadores, personas joviales que se esmeran por disfrutar de sus fiestas y actividades porque al final lo importante en Rus es convivir entre todos para deleitarse con aquellas cosas que eran un deseo y que, tras cuarenta años de sacrificio, han convertido en realidad con el empeño y el trabajo de todos ellos y el apoyo de las administraciones.