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domingo, 18 noviembre 2018
13:35
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URGENTE

“Una novela llena de amor y naturaleza”

Sebastián lozano
Licenciado en Veterinaria, aunque en la actualidad es gerente del Grupo de Desarrollo Rural de “El Condado”, de Jaén. Defensor de la cultura y de la naturaleza, como demuestran algunas de sus aficiones, entre las que se encuentra la pintura y la escritura

—¿Siendo usted escritor aficionado desde los 13 años, cómo es que no ha publicado una novela antes y ha esperado tanto?

—Escribo desde que era muy joven, es más, cada día escribo en mi diario anécdotas o experiencias que me pasan, tengo miles y miles de páginas escritas. Podría publicar cuatro novelas con todo el material que tengo escrito. Pero no habría publicado nada, de no haberle dejado a mi amigo, el escritor Jesús Maeso de la Torre, el manuscrito de “La chicha francesa que bailaba bajo las estrellas” para que lo leyera y, al acabar, me dijo que tenía que ser publicada.

—La novela tiene dos personajes protagonistas, Esteban y Raquel, la chica francesa, y otros dos secundarios, el padre y la hija de Esteban, ¿Cuánto de biográfico tienen los personajes que aparecen en la historia?

—Indiscutiblemente, los personajes de mi novela tienen elementos biográficos, para dotarlos de vida y frescura, pero hay mucho de ficción en la trama.

— “La chica francesa que bailaba bajo las estrellas” se basa en unas memorias escritas por el protagonista en 1973. ¿Existe un choque de culturas entre la España y Francia en esa época?

—Sin duda alguna, Francia era considerada como el símbolo de la libertad, igualdad y fraternidad, mientras que España estaba sumida en los estertores de la Dictadura y había mucho miedo a la hora de hablar de ciertos temas como el sexo, la Guerra Civil o los derechos humanos. Asimismo, a través de la trama, trato de reflejar cómo es el final de una forma de vida, pues la revolución y los cambios también llegan al campo. Sin embargo, en la trama de la novela también se habla de vida, pero la muerte está presente, pues Esteban rememora el verano del 73, tras diagnosticarle una grave enfermedad.

—La naturaleza y los paisajes tienen peso. ¿Hay mucho trabajo de investigación para conseguir las esas recreaciones?

—La naturaleza está presente en la trama de la novela de manera trasversal. No obstante, detrás hay un trabajo de documentación como fuentes orales, gracias a campesinos y agricultores mayores que me han explicado cómo era la actividad agraria en las distintas estaciones del año. Es una novela muy descriptiva, pensada para ser disfrutada por los lectores y que estos puedan situarse en los distintos escenarios en los que se desarrolla la trama y, posteriormente, sientan deseos de conocer los paisajes, animales que en ella se describen, pertenecientes a espacios como Sierra Mágina.