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lunes, 17 septiembre 2018
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URGENTE

Ainhoa Arteta rinde tributo a Lorca con un exitoso recital

El público disfruta de un espectáculo que fusiona música, danza y literatura
  • HOMENAJE. Ainhoa Arteta, acompañada por el pianista Rubén Fernández Aguirre, durante el recital ofrecido bajo el título “La voz y el poeta”.
    HOMENAJE. Ainhoa Arteta, acompañada por el pianista Rubén Fernández Aguirre, durante el recital ofrecido bajo el título “La voz y el poeta”.

Cinco magníficos espectáculos, repartidos en cuatro jornadas, de jueves a domingo, son los que incluye la programación del Festival Internacional de Música y Danza “Ciudad de Úbeda”, en la cuarta semana de esta destacada cita cultural. Se trata de una serie de espectáculos a cargo de artistas como Ainhoa Arteta, con Rubén Fernández Aguirre y Pilar Astola; Carmen Linares, con Marina Heredia y Arcángel; Rolanda Ginkute con Vadim Gladkov; el Ballet de Monterrey y Juan Echanove, con Azumi Nishizawa. Así, en el auditorio del Hospital de Santiago, los amantes del belcanto disfrutaron de un extraordinario recital ofrecido por la soprano Ainhoa Arteta, en el que se homenajeó al poeta de Fuente Vaqueros, Federico García Lorca. Se trató de un espectáculo singular que fusionó música, danza y literatura, cuyo hilo conductor fueron los textos y la música del popular “Cancionero”, del autor granadino.

Bajo el título “La voz y el poeta”, se realizó un recorrido musical por algunos de los poemas compuestos por el autor de la Generación del 27, con música del propio García Lorca, así como de otros compositores españoles, como Jesús García Leoz, Antón García Abril o Miguel Ortega. Sobre el escenario, Arteta recibió el acompañamiento al piano de Rubén Fernández Aguirre y de la bailaora Pilar Astola. Esta no fue la primera vez que Arteta actuó dentro de la programación del “Ciudad de Úbeda”, puesto que ya deleitó al público ubetense en los años 2003 y 2007.

La escenografía del espectáculo fue obra del pintor Jorge Cardarelli, y destacó por su carácter sobrio y minimalista. El artista pretendió representar, en el primer acto, el cuerpo del poeta fallecido, por ello, predominó la luz azul para intentar trasladar al respetable a aquella noche del 18 de agosto de 1936, en la que Federico García Lorca fue asesinado en el camino de Víznar a Alfacar. En la segunda parte, el espectáculo se centró en la etapa de “Poeta en Nueva York”, donde se vio una madurez luminosa y apasionada que terminó con sangre derramada.

El vestuario lucido en el recital fue obra del diseñador Custó Barcelona. Este espectáculo fue estrenado en 2016, cuando se cumplían ochenta años del asesinato del universal literato. Así, durante estos dos años, pasaron con éxito por auditorios y teatros de las principales capitales españolas, entre las que se encuentran Gijón, Córdoba, Sevilla, Pamplona, Bilbao, Huesca o Melilla.