Actualizado
miércoles, 22 mayo 2019
14:10
h
URGENTE

“Es un deporte muy noble, casi una forma de vida para mucha gente”

Ver comentarios
|
13/03/2019
  • Image

“Lo primero que sentimos al conocer que nos iban a dar un premio fue sorpresa, porque somos un club joven, que llevamos poco tiempo en activo, y tampoco somos los primeros en la provincia que nos dediquemos al rugby. Pero también una gran alegría, porque el hecho de que nos reconozcan nos incentiva a seguir trabajando”. Así se expresó el responsable de Relaciones Institucionales del Club de Rugby Baécula, de Bailén, Juan Francisco Martínez.

Los inicios de la formación se dieron en los últimos meses de 2016: “La idea surgió porque yo jugaba en Jaén, pero con el trabajo, la familia y demás me costaba juntarme con los veteranos. Por eso un día me decidí a montarlo, puse unos carteles, la gente se animó y ya empezamos a entrenar y a juntarnos cada vez más gente, hasta que ya se formó el club”, recordó.

En la actualidad cuentan con dos equipos en el club, por lo que la formación ha crecido incluso más de lo que esperaban inicialmente. “Mi idea inicial era juntarnos para jugar, y salió adelante”, apostilló. En el femenino cuentan con unas 15 chicas federadas, mientras que en el masculino son unas 25 personas así, además de los que no se han podido federar, por lo que rondan el medio centenar o así. Los más jóvenes tienen 16 y 17 años, mientras que los mayores oscilan entre los 42 y los 43. “Lo que me da una alegría enorme es que las chicas se están acercando cada vez más a este deporte y en España el rugby femenino tiene mucha fuerza, cada vez más. Y eso me parece fundamental.

“Este año es el segundo en el que participan en una liga de promoción provincial, con Jaén Rugby y equipos de Úbeda, Linares o Puertollano: “Se trata de un encuentro de equipos jóvenes, porque, además, el hecho de participar en uno de ámbito regional se nos sube bastante de precio. Y la verdad es que lo pasamos muy bien”.

Martínez destaca el crecimiento del deporte por todo el país, y en su opinión quizás sea porque no tiene la competitividad de otros, sino que se trata más bien de jugar con amigos y pasarlo bien: “Parece muy rudo pero no es tan agresivo, engancha mucho, y promueve valores como la solidaridad dentro del equipo y con los rivales. Además de otros como el esfuerzo, el compañerismo o la amistad, y la gente que lo vive queda enganchada. Es un deporte muy noble, que hace que sea casi una forma de vida para mucha gente”.