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domingo, 23 julio 2017
20:59
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URGENTE

La XXXIV Fiesta de la Cereza supera todas las expectativas

Actuaciones y homenajes conforman el último día de la celebración

El último día de la trigésimo cuarta edición de la Fiesta de la Cereza llegó a su fin, y con ello culminaron las tres jornadas de fiesta, orgullo y diversión que vivieron los habitantes del municipio y todo aquel que se desplazó hasta el lugar.

La jornada comenzó con una ruta de senderismo por las denominadas “huertas castilleras”. Posteriormente, la banda musical local Castillo de Águilas, que cuenta con más de noventa artistas, realizó un pasacalles con la representación de diversas canciones, entre las que sonó el himno de Castillo de Locubín.

Las calles se inundaron de gente no solo para acompañar a los artistas sino también para aprovechar y ver los diferentes estands que este año se duplicaron, hasta llegar a los sesenta y cinco. “Los alrededores se llenaron de personas, esto parecía una ciudad”, confesó Cristóbal Rodríguez, alcalde del municipio.

Una exposición de pintura en la que se mostraron los trabajos realizados por niños de diferentes colegios y de artistas locales, y un concierto de los cantantes María José “Habichuela” y Luis “Calabaza” amenizaron el mediodía ante alrededor de mil quinientas personas que disfrutaron de la actuación en directo y a través de las cuatro pantallas integradas en diferentes partes del recinto. Mientras, miembros de la Asociación de Mujeres Encina Hermosa repartieron el reconocido “oreganillo castillero” y el famoso “gazpacho de cereza”.

Otras de las actividades que integraron la jornada fue la que se realizó, por segundo año consecutivo, en memoria de Manuel Castillo, “Maki”, un deportista castillero que falleció en un accidente de tráfico hace cuatro años, según Rodríguez.

A la búsqueda de ser Bien Cultural

La celebración de la Fiesta de la Cereza está en auge. El año pasado ya dio un salto tanto cuantitativo como cualitativo en el que se tuvo que ampliar la zona donde se había celebrado durante muchos años. Esta edición no se quedó atrás y, según una encuesta que realizó la Corporación Municipal a los visitantes que llegaban, alrededor de 5.500 personas de las que asistieron venían de fuera. Con estos datos, el Ayuntamiento ya trabaja por conseguir que la fiesta llegue a ser reconocida como un Bien de Interés Turístico. No sólo por su gastronomía, sino también por su cultura y por los valores que en sí representa. “Esta celebración no tiene que ser solo eso, sino que tiene que potenciar las bondades y las virtudes de los castilleros, nuestro patrimonio. Además, queremos reivindicarnos en otros temas y que se nos escuche, por ejemplo con la cereza y su situación en los mercado”, explicó el alcalde del municipio, Cristóbal Rodríguez.