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martes, 20 noviembre 2018
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URGENTE

La biomasa, un combustible de calidad y competitivo

El uso de los grandes consumidores ya está generalizado
  • REFLEXIÓN. Manuel Peña, Juan Jesús Garzón, José Antonio La Cal y Joaquín Molina.
    REFLEXIÓN. Manuel Peña, Juan Jesús Garzón, José Antonio La Cal y Joaquín Molina.

La comercialización de la biomasa, su precio, la calidad y la seguridad en la distribución fueron los aspectos que abordaron los participantes en una mesa redonda en la que se sentaron representantes de empresas que trabajan en este sector, como Ecoloma, Intelect Ingeniería Eléctrica y García Munte Energía. Esta última, aunque no es jiennense, sí tiene una gran implicación en la provincia, como explicó el responsable del curso, José Antonio La Cal.

Los alumnos tuvieron la oportunidad de conocer cómo estas firmas, en general el sector, es capaz de transmitir confianza a los consumidores. La biomasa es una energía limpia, que procede del monte, de los olivos y de las almazaras, un origen que forma parte del paisaje de la provincia de Jaén. Una ocasión de aclarar aspectos como el tipo de modelo energético que conviene más a cada cliente. “Esto dependerá del consumo, el ahorro es bestial y las ventajas ambientales muchas. La cuestión es cuánto tardará el usuario en amortizar la inversión previa”, reflexiona sobre cuestiones como que esta energía ya está implantada en grandes consumidores, como ayuntamientos, hoteles, instalaciones deportivas o grandes comunidades de viviendas. “El objetivo es llegar a los pequeños consumidores y ello está cada vez más cerca, porque cada vez las empresas son más competitivas”, deja claro. Además, como explicaron representantes del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, la reducción de emisiones de dióxido de carbono dará dinero, gracias a los incentivos, en el caso de la energía térmica.

El curso permitió defender aspectos de esta nueva actividad, como que hay mercado para comercializar el hueso de aceituna, pero que se requiere una industria transformadora que produzca, en palabras de La Cal, “un hueso sin pulpa ni finos, con una composición idónea para uso término doméstico, un tamaño perfecto para la combustión en calderas”. “No podemos vender hueso de aceituna en la almazara, a granel, húmedo, sucio, con aceite, con pulpa y con finos, no para el uso térmico, tenemos que industrializarlo, secarlo, limpiarlo, tratarlo, si queremos ser competitivos”, dejó claro el profesor asociado de Organización de Empresas en la Universidad de Jaén.