Actualizado
sábado, 23 septiembre 2017
10:33
h
URGENTE

Concentración en apoyo de una pareja de Sabiote

Concentración en Jódar para que un matrimonio recobre a sus dos hijas, declaradas por la Junta en desamparo
  • respaldo. Asistentes a la concentración convocada en el Paseo Primero de Mayo de Jódar.
    respaldo. Asistentes a la concentración convocada en el Paseo Primero de Mayo de Jódar.

Un centenar de personas, según los propios convocantes, se congregó en el Paseo Primero de Mayo de Jódar para mostrar su solidaridad hacia el matrimonio formado por el sabioteño Francisco Martínez y la galduriense Ana Belén López, al que la Junta retiró a sus hijas, declaradas en desamparo. Martínez explica que el acto reivindicativo duró una hora.

La afluencia fue muy superior a la registrada, hace unas semanas, en una convocatoria similar celebrada en Sabiote, pueblo de residencia del matrimonio. El progenitor anuncia que se plantean más protestas de este tipo, aunque no está claro aún si la próxima será en Úbeda o Baeza. “Toda la gente nos da la razón y está de acuerdo en que esto es una injusticia”, dice.

El hombre afirma que la vía judicial, con una demanda contra la Junta, continúa en paralelo a las iniciativas de protesta. En este sentido, asegura que, después de los apoyos recabados en Jódar, el número de firmas reunidas para reclamar a la administración autonómica la devolución de las menores ronda las siete mil. “Hasta que nos las den no paremos”, apunta el padre de las niñas. El hombre asegura que, desde que el 15 de junio perdieron a las pequeñas, están “anímicamente tocados”. Critica que a su esposa y a él solo les permiten verlas cada dos semanas y teme que, de persistir mucho tiempo la situación, las menores no tendrán apego alguno hacia ellos y su familia.

Las dos niñas tienen menos de tres años. Para justificar la situación de desamparo la Junta siguió un protocolo con diversos informes, que reflejaban una supuesta situación de peligro para ambas por la situación en el hogar y el comportamiento de los progenitores, que residían con ellas y los abuelos paternos. Sin embargo, los progenitores niegan de manera rotunda cualquier desatención.