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miércoles, 26 septiembre 2018
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URGENTE

Veinticuatro jóvenes, en el campo de arqueología

La vigésima edición de la actividad permitirá excavar un área de la Mota situada en las cercanías de la alcazaba
  • FORTALEZA. Alumnos, monitores y responsables políticos, ante la alcazaba de la Mota.
    FORTALEZA. Alumnos, monitores y responsables políticos, ante la alcazaba de la Mota.

Un grupo de veinticuatro jóvenes ayudan, a lo largo de dos semanas, a sacar a la luz restos de la antigua ciudad amurallada dentro de la vigésima edición del Campo Internacional de Arqueología Fortaleza de la Mota. Este año los trabajos se centran en la zona militar, muy cerca de la alcazaba. Los participantes de la experiencia proceden de cinco países: España, Serbia, Armenia, Turquía y Bélgica. Los representantes nacionales, además de Alcalá llegan desde el País Vasco, la Comunidad Valenciana y Andalucía —Jaén, Córdoba, Sevilla y Almería—. Además de las prospecciones matinales en el subsuelo del conjunto monumental, el programa incluye actividades culturales y de ocio, como visitas a Granada y Córdoba, al casco urbano alcalaíno y a las empresas Patatas Anabella y Cerveza Tierra de Frontera. No faltan las fiestas.

En la inauguración participaron el director del Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ), Francisco Pizarro; la coordinadora provincial, Ana Morillo; el responsable municipal de esta área, Juan Francisco Martínez, y el alcalde, Carlos Hinojosa. Los responsables políticos subrayaron la solera del campo alcalaíno, uno de los más veteranos de la región, aparte de su utilidad para recuperar el patrimonio histórico alcalaíno.

El programa cuenta con un presupuesto de 24.000 euros, sufragado por el Ayuntamiento y el IAJ. Los alumnos se hospedan en la residencia Simeón Oliver. El equipo humano que dirige la iniciativa está encabezado por Antonio Castillo y el arqueólogo Carlos Calvo, aunque también hay monitores y cocineras. La intervención se enmarca dentro de un proyecto de mayor envergadura, que, con fondos municipales, pretende recuperar uno de los barrios de mayor prestigio desde la época islámica.

En este sentido, los voluntarios juveniles del Campo Internacional de Arqueología efectúan la limpieza superficial, con retirada de vegetación y escombros. Igualmente se encargan de clasificar las monedas y los restos arqueológicos que se hallen. En fases posteriores el personal contratado por el Ayuntamiento continuará con las tareas. La iniciativa permitirá recuperar la trama arqueológica de una zona situada en la parte más elevada de la fortaleza. En anteriores ediciones las labores se centraron en barrios anteriores, como el Bahondillo, y en otros de los arrabales, en El Rastro y cerca de la iglesia de Santo Domingo.