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lunes, 24 septiembre 2018
09:14
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URGENTE

La temporada ya apura sus últimas semanas y la nueva está a la vuelta de la esquina. Y llega con las fuerzas de siempre para mantenerse como una de las empresas jiennenses más “internacionales” y seguir creciendo en un mercado muy competitivo, especialmente, por la pujanza de China. Pero este año, además, está marcado en rojo en el calendario de Ajos Gallardo, de Jamilena, ya que alcanza su vigésimo quinto aniversario.

La campaña comienza a principios de junio, cuando se cortan los ajos y se recogen. En este momento, y ante su llegada al almacén, en el que se limpian a mano y se calibran, es cuando esta empresa llega a ofrecer más trabajo, como explica Juan Garrido, gerente de la empresa. Son unas cuartenta personas en su inmensa mayoría, como apunta, mujeres. “Son entorno al 80%”, explica. Las perspectivas, como reconoce, no son las más halagueñas porque a pesar de la calidad del producto, tras unos años con muy buenos precios, en las últimas temporadas, se han reducido hasta dejar sin rentabilidad el sector, “raspando” los costes de produccion. “El 90% del que se comercializa en el mundo es de China”, explica. Y si el gigante asiático no se ha “comido” todavía el mercado europeo es por la existencia de aranceles. A pesar de ello, la proyección internacional Ajos Gallardo es muy reseñabale, ya que lleva su producción de ajo a medio mundo. De hecho, más del 90% de la producción se lleva fuera de España.

Uno de los productos del bodegón de esta marca del que más orgulloso se siente Juan Garrido es, sin duda, el ajo negro, del que, como explica, son pioneros. Fue hace ya más de cuatro años, cuando, tras varias pruebas e investigación, consiguieron dar en el clavo para llevar el nuevo alimento al mercado tal y como hoy se conoce. “Nosotros viajamos mucho y, por ejemplo, asistimos a la feria más importante del sector, Fruit Logística, en Berlín, para visitar a nuestros clientes internacionales. Allí lo vi por primera vez y decidímos apostar por él”, recuerda. Reconoce que, en un principio, “cuesta” mucho que los clientes lo prueben por primera vez pero que “el 99,9% del que lo prueba, repite”. Cabe recordar que el ajo negro es obtenido mediante la fermentación mediante un proceso en el que el tubérculo está sometido a calor y humedad durante un mes y medio. Se trata de un producto “estrella”, que no pica, repite ni deja mal aliento. De hecho, la sensación en el paladar recuerda al regaliz.

De hecho, esta es una de las “delicantessen” que se pueden encontraren la que es ya la “Biblia” de la industria agroalimentaria de la provincia, Degusta Jaén, el proyecto estratégico puesto en marcha por la Diputación para impulsar al sector agroalimentario de nuestra provincia y que, como apuntó el diputado Pedro Bruno en la última actividad de Degusta Jaén, ya engloba a 160 empresas de la provincia que disponen de más de 2.300 referencias de productos. “Fuimos una de las primeras empresas en conseguir este sello de calidad”, valora el gerente de Ajos Gallardo. Y ejemplifica así el “peso” de este producto en la gastronomía jiennense: “En el libro de cocina que editó la Diputació hay muy pocas recetas en las que no aparezcan nuestro ajos. Hasta en dulces y postres en los que se utiliza el ajo negro”.

Y ahora que llega el momento de celebrar los primeros 25 años de Ajos Gallardo, lo hacen con la vista puesta en el futuro. Si de retos ha de hablar su gerente dice, que apuesta por ampliar su red comercial a los cinco continentes y cumplir otros 25 años más.