Actualizado
lunes, 19 noviembre 2018
23:33
h
URGENTE

Una Noche en Blanco “apoteósica”

La primera edición de la fiesta se vuelve un éxito en el colegio María Zambrano

Fuimos felices” fueron las primeras palabras de Blanca Aguilar, docente del colegio María Zambrano, cuando rememoró la primera celebración de la Noche en Blanco en el centro. Una velada donde toda la comunidad educativa se volcó para conseguir que los más pequeños, y también los mayores, disfrutaran de una noche inolvidable en el “María Zambrano”.

Como los helados, en el colegio tenían actividades de todos los gustos preparadas especialmente para los niños y sus familias. La Noche en Blanco fue pensada para la convivencia y la respuesta de las personas y de la comunidad educativa fue “apoteósica”, según describió Blanca Aguilar. Así, en su estreno absoluto, el colegio María Zambrano recibió la visita de cientos de familias que acompañaron a sus hijos en una jornadas que se les hizo inolvidable.

Fue el grupo Panaceite quien abrió la noche. La música de sus instrumentos ya comenzó a “poner a tono” a los asistentes y les avisó de todo lo que tenían aún por delante, pues, además de la actuación, había un amplio abanico de talleres preparados para ellos. Pintura, cuentacuentos, matemáticas divertidas, astronomía, la siempre impresionante magia, coeducación y la participación de Acrobalia en uno de ellos. “Los talleres fueron puestos en marcha por los profesores del centro, por familiares y por asociaciones. Se trató de que fuera una noche compartida”, explicó Blanca Aguilar. Cada uno se ubicó en una sala distinta del centro, espacios que recibieron nombre de mujer y la ambientación de las salas y la cartelería, que invitaba a ir de un sitio a otro, fue elaborada por los niños del centro. “Fue una idea que, desde el principio, se acogió con mucha ilusión”, manifestó la docente.

Al concluir la Noche en Blanco, los alumnos de sexto terminaron de una manera muy especial, pues todos se quedaron a dormir con sus profesores en el gimnasio y, por la mañana, se despertaron con el mejor desayuno: churros.