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URGENTE

Una noche con sabor a rock de los años 80

La mítica banda Danza Invisible actuará en Castillo de Locubín dentro de su gira homenaje a sus 35 años
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09/08/2018
  • CONCIERTO. La banda de rock durante una actuación en directo.
    CONCIERTO. La banda de rock durante una actuación en directo.

La banda malagueña Danza Invisible actuará el 11 de agosto a las 22:00 horas en el recinto ferial de la localidad de Castillo de Locubín, conmemorando sus 35 años de carrera. El veterano grupo español de rock, está considerado entre su público, como una de las mayores bandas que formaron parte de la movida madrileña de los 80 en España. El grupo lleva 1.300 conciertos. En los ochenta y principios de los noventa daban unos 60 de media. Ahora se ha reducido el número, pero han sido innumerables las ocasiones que han visitado la provincia de Jaén, donde cuentan con un pequeño ejército de seguidores fieles a la banda desde sus comienzos.

A mediados de 1981, tras la deserción de Ricardo Texidó de Cámara, la otra banda mítica de la nueva ola malagueña, se une al guitarrista Manolo Rubio y el bajo, Chris Navas, la primera banda de punk de Torremolinos, Adrenalina. Fue entonces cuando Ricardo Texidó se convirtió en el cantante y batería de trío que decidió rebautizarse como Danza Invisible. A los pocos meses, Antonio Luis Gil se convierte en el guitarra solista, cuya afición a The Police, influyó en el grupo. El último en incorporarse fue Javier Ojeda, el cantante más reconocido que ha tenido Danza Invisible, y que sustituyó a Ricardo Texidó como vocalista principal. En la extensa carrera de la banda se distinguen sobre todo dos etapas: la primera con un sonido más alternativo y vanguardista, cercano a Simple Minds, U2, The Police, Talking Heads o Blondie.

Como reconoció la banda, Danza Invisible ha pasado por sus peores momentos cuando en mitad de la gira del 2001 parte del equipo habitual de directo dejó la banda, desanimados ante la falta de galas o cansados por los años de carretera. El abandono de Alfonso Jiménez, apresuradamente sustituido por Luis Espinosa, aceleró el desgate. A pesar de los altibajos que han sufrido sus componentes, Danza Invisible vuelve por enésima vez con directos como el de Castillo de Locubín.