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lunes, 24 septiembre 2018
09:14
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URGENTE

Una historia con final feliz

El joven valdepeñero desaparecido el jueves es hallado, sano y salvo, en la sierra

Historia con final feliz. El joven valdepeñero Alberto Ortega Torres, de veinte años, fue hallado, ayer a mediodía, sano y salvo. Unos senderistas lo encontraron en plena Sierra Sur.

El padre, Diego Ortega, ofreció su versión a Diario JAÉN. Explicó que no fue una desaparición por voluntad propia, sino que el jueves por la tarde salió de casa para dar un paseo —de hecho sin documentación ni teléfono— con unas chanclas como calzado y ropa ligera por los alrededores del pueblo. Sin embargo, se encaminó hacia la parte alta del pueblo y subió hasta el cerro de la Solana para contemplar una panorámica. El progenitor añade que, una vez en la cima, a su hijo le sorprendió una densa niebla, lo que le hizo perder el sentido de la orientación hasta no acertar con el camino de bajada. Pese a todo, se introdujo más y más en la maleza. Luego le sorprendió la noche y abatido por el cansancio se acurrucó bajo un chaparro y se quedó dormido. A la mañana siguiente, la niebla densa persistía, por lo que fue dando vueltas de un lado para otro sin poder salir del lugar. El viernes y el sábado —de acuerdo con el padre— tan solo encontró agua un vez y bebió, pero solo eso, “una vez”. Relata que ya, durante la mañana del domingo, se alzó un poco la niebla y divisó un cortijo en la parte baja del valle que resultó ser el denominado Monte de las Ánimas.

Al comenzar el descenso desde la cima la niebla lo sorprendió de nuevo, y con los nervios y sin un calzado adecuado tuvo la mala fortuna de caerse y rodar ladera abajo, con la suerte de solo hacerse magulladuras y rasguños, pero llegó alcanzar el camino que sube desde el Monte de las Ánimas hacia el paraje de Navalayegua. Desde allí Alberto Ortega pudo divisar a unos senderistas y les preguntó si llevaban agua. Estaba casi deshidratado. Entre los caminantes iba la hija de los dueños del cortijo que lo conocía de los años del colegio y fue la que, inmediatamente, llamó a los servicios de emergencia. Con rapidez se personó la Guardia Civil de Valdepeñas, que se hizo cargo de Alberto. Lo trasladaron hasta el casco urbano y, en primer lugar, lo llevaron a una revisión del médico, ya en presencia de su padre, que al recibir el diagnóstico favorable del facultativo, lo llevó a su casa en silla de ruedas, donde su madre, su abuela y familiares lo esperaban. Los allegados del joven de Valdepeñas de Jaén se trasladaron hasta la ermita de Chircales para dar gracias a su querido Cristo.