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domingo, 18 noviembre 2018
12:53
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URGENTE

Recelos por las obras de la calle Doctor Eduardo Arroyo

Las máquinas comienzan a picar el acerado y se eliminan los aparcamientos
  • CUIDADO. Un ciudadano trata de pasar por la minúscula parte de acera entre Doctor Eduardo Arroyo y Colón.
    CUIDADO. Un ciudadano trata de pasar por la minúscula parte de acera entre Doctor Eduardo Arroyo y Colón.

Tenga usted cuidado, que se va a caer”, le imploraban a un hombre que, sobre las once menos cuarto, ya había tenido varios tropiezos a consecuencia de las obras que, con bríos, arrancaron en la calle Doctor Eduardo Arroyo. En concreto, el maquinista encargado de picar el acerado se colocó en la puerta de la entidad bancaria que hay en la esquina con Colón, en la entrada a Álamos, el punto que, junto al cruce de Los Jardinillos, quizás, más tráfico soporta en toda la vía objeto del proyecto. Esto hizo que se complicara muchísimo la entrada a la caja de ahorros, al abrirse un foso que solo salvaba una estrecha pasarela de madera. Y es que, con rapidez, las baldosas de esta parte del acerado quedaron echas añicos en un muy corto espacio de tiempo y, por lo tanto, desapareció también el aparcamiento de motos de Doctor Eduardo Arroyo.

“La carga y descarga todavía funciona en algunos sitios”, aseguraba la trabajadora de una pastelería cercana, tranquila, porque la reforma en esta arteria todavía no le afecta a un negocio. No obstante, los trabajos sí tienen efectos inmediatos, como impedir a los vecinos aparcar en el lugar de costumbre. “Lee lo que pone en el cartel ese, me he quedado helada”, decía una comerciante. En la nota, se avisaba: “Corte de acceso a cocheras. A partir del 27 de julio, hasta nuevo aviso”. Los afectados, para los que el Ayuntamiento, según asegura el Gobierno local, tienen una plaza reservada en los aparcamientos públicos, son los usuarios de uno de los garajes que hay en el sentido ascendente de la calle, donde más se notará la transformación, al suprimirse la amplia zona azul. La plataforma para viandantes se ampliará en los dos sentidos, con lo que se estrechará la calzada. El objetivo es, como explicó el concejal de Mantenimiento, Juan José Jódar, convertir la calle, en sus palabras, en “un lugar muy agradable para pasear”. “Será fácil pasar con un carrito porque se rebajan las cotas del acerado”, argumentó el edil. La mutación podrán verla los vecinos en 45 días, que es el plazo de ejecución previsto en el proyecto que empieza con retraso, por un problema con el suministro de materiales.

Al PSOE le parece que el proyecto se acomete con “improvisación y el desacierto”. La concejala socialista Matilde Cruz recuerda que la vía es crucial, tras dar comienzo la peatonalización del centro y los itinerarios alternativos que ha previsto el equipo de Gobierno, a su juicio, “ni son suficientes ni están bien publicitados y pensados para los vecinos del casco antiguo y los barrios de la zona sur, principales usuarios del transporte público”. La política cree que se tenían que haber previsto las consecuencias para el comercio de estas obras.