Actualizado
domingo, 18 noviembre 2018
12:53
h
URGENTE

Los cristianos defienden a la patrona con nobleza

La tradición cobra vida un año más en una batalla que narra la historia de la Virgen del Rosario

E l redoblar de los tambores es lo único que se escucha en las solitarias calles de Carchelejo en plena tarde de fiestas patronales. El estruendo de los cohetes es llevado en volandas por el eco de Sierra Mágina a kilómetros de distancia. Solo dos tambores recorren las empinadas calles del pueblo en busca de personas que reclutar. Dentro de las casas, engalanados con cascos de flores y turbantes, los soldados de las embajadas cristianas y musulmanas se preparan para una nueva batalla. Espadas y sables en mano, ya se cuentan por decenas los combatientes que desfilan por los callejones. El ejército cristiano, a las puertas del templo, aguarda pacientemente la salida de la “madre” de Carchelejo, Nuestra Señora del Rosario. Mientras tanto, el batallón contrario se mantiene escondido esperando la mejor oportunidad para atacar. Cientos de pantallas de smartphones se alzan durante el desfile procesional de la patrona, cuando la imagen, portada sobre ruedas por sus vecinos, se adentra en un estrecho y misterioso callejón sin imaginar que la primera batalla en su nombre está demasiado cerca.

Es entonces cuando se vuelve a escuchar el redoblar de un tambor en la lejanía, acto seguido una andanada de escopetas da lugar al griterío del ejército musulmán que carga con furia sobre los cristianos. En el fragor de la batalla solo se distingue el metálico sonido de las espadas entrando en combate. Los hombres y mujeres empujan en una perfecta coreografía bajo la atenta mirada de la Virgen del Rosario, cuyo rostro mantiene la serenidad y tranquilidad de quien revive la historia cada año. Tras el duelo en el callejón y la huida del ejército musulman, el desfile prosigue hasta las afueras, donde la imagen de la patrona deja una preciosa postal al caer el sol tras la belleza de los parajes de Sierra Mágina.

Pero no hay descansos en tiempos de guerra, como tampoco lo hay en los días de fiesta. En una gran pendiente, la embajada musulmana tiene la ventaja de la altura y vuelve a enviar emisarios a parlamentar. Tras la negativa de los cristianos a entregar a la “Señora” de Carchelejo, nuevas andanadas de escopetas vuelven a anunciar el combate. La imagen de la Virgen es tomada tras varios intentos infructuosos por el ejercito moro en la procesión del día y es llevada al castillo, construido de madera para tal propósito en la plaza, justo a las puertas del templo cristiano. No será hasta esta mañana cuando los cristianos intenten asaltar el castillo moro para recuperar a la “Señora”, pero no lo conseguirán. Será entonces cuando el Rey cristiano mande una embajada, como cuenta la tradición, para discutir con el bando musulmán sobre la religión cristiana y la figura de la Virgen. Sin entendimiento, la guerra acabará con una nueva escaramuza y la victoria de los cristianos.

Diario JAÉN estuvo presente en esta nueva recreación con la que los habitantes de Carchelejo celebran unas fiestas declaradas de Interés Cultural en Andalucía. Así, el periódico entregó, en una edición exclusiva para el pueblo, unas pañoletas rojas acordes con el colorido de las celebraciones para que todos los vecinos y visitantes tengan un recuerdo de estas fechas tan especiales. Tras una larga noche, Las fiestas patronales continúan hoy con todo el pueblo preparado para una nueva batalla histórica, pero sin perder nunca el buen ambiente y la sonrisa.