Esperanza del mercado laboral

    06 ene 2025 / 09:31 H.
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    La tendencia del mercado laboral revela datos optimistas para una tierra que, durante años, estuvo entre las primeras de España en incremento del desempleo. Cerró 2024 con 1.828 parados menos en la provincia y, aunque las cifras son esperanzadoras, no hay que lanzar las campanas al vuelo porque son 35.793 las personas que buscan un puesto de trabajo. La temporalidad de los contratos, marcada por las campañas de la recolección de la aceituna y de la Navidad, se convierte en un arma de doble filo, porque vienen bien para aliviar el día a día de la vida de cualquier familia, pero no dejan de ser pan para hoy y hambre para mañana. El cambio de modulo productivo es una necesidad en un territorio con un gran potencial y que, sin embargo, no da el paso definitivo.

    El paro registrado en las oficinas de los servicios públicos de empleo bajó en 60.101 personas en 2024 en Andalucía en relación al año anterior (-8,6%) hasta los 634.839 desempleados tras un descenso del 1,8% el último mes del año respecto a noviembre (11.474 parados menos). Con estos datos, la andaluza es la comunidad autónoma que ha más ha bajado este año en toda España. Son ya cuatro ejercicios consecutivos de buenas noticias en este sentido, de tal forma que la cifra de personas que buscan un horizonte laboral es la más baja al cierre de un año desde 2007.

    Hay que aplaudir a los empresarios jiennenses por el esfuerzo realizado por mantener los puestos de sus empleados pese al impacto que el incremento sostenido de costes laborales y medidas como la reducción de la jornada tienen sobre el tejido productivo. Es importante que los representantes institucionales que tienen competencias en la materia tomen nota de las reivindicaciones de quienes están cada día al pie del cañón para impulsar políticas laborales y económicas más favorables que se traduzcan en mayores oportunidades de empleo para los jiennenses. Los sindicatos reclaman elevar la indemnización por despido, mejorar las prestaciones por desempleo y continuar apostando por la calidad como símbolo diferencial.

    Editorial