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martes, 20 noviembre 2018
18:49
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URGENTE
Imagen MANOLO P PERÁLVAREZ
Manuel Pérez Perálvarez

Papel para envolver plástico

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Hace apenas cuatro décadas, con la llegada generalizada del plástico, a las gentes del mundo rural nos hicieron creer que éramos catetos y palurdos. Íbamos a hacer la compra con talegas de tela, hechas con esmero por manos sabias en la costura, y cestas de mimbre. El papel de estraza era la mejor, y única, envoltura. Éramos tan “subdesarrollados” que al ir a comprar bebidas llevábamos el envase vacío para llevarnos uno lleno. El casco se pagaba, ello aseguraba que ni se tirase ni se rompiese, a la vez que darle larga vida útil. No hace muchos días, en los supermercados dejaron de tener las bolsas de plástico. La alternativa, bolsas de papel reciclado y de pago. Pero hete aquí que lo moderno tiene su paradoja. La fruta y verdura vienen envasadas, bandejas de polixpan y envueltas en plástico; las latas de bebida traen anclaje plástico; y así mil más. El vidrio es cada día más escaso, se imponen el pet y el tetrabrick. Las bolsas de plástico no estarán en la caja del hiper pero la casi totalidad de lo que metamos dentro lo llevará. Todo muy lógico, muy moderno, muy chip.