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viernes, 21 septiembre 2018
18:40
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URGENTE
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Javier Morallón

¿Hasta cuándo?

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Spain is different”. Batiendo el record de recepción de turistas y camino de superar a Francia como primera potencia mundial en dicho sector, la anterior sentencia parece cumplirse en su versión positiva. Pero existe otra acepción mucho más siniestra y retrógrada que se muestra con diferentes caras pero que al final suele ser, en esencia, lo mismo. Una parte de la población aventajada y reivindicativa goza de condiciones de vida mucho mejores que otra minusvalorada y resignada.

Hace unos días, tras innumerables protestas y una sesuda reunión con todo tipo de capacitados mandos, en el Ministerio del Interior, llegaron a la conclusión de que dos trabajadores en el mismo puesto de trabajo, de igual categoría, con la misma antigüedad y que hacen lo mismo debieran cobrar el mismo sueldo. Imagino que el señor Ministro, en ese momento, se miró la entrepierna para ver si había dado a luz un cuerpo ovalado.

Parece que por fin hay intención de reconocer la flagrante injusticia cometida entre los diferentes Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado con diferencias de hasta 800 euros al mes en trabajos de idéntica responsabilidad. Que semejante disparate se haya consentido durante tanto tiempo solo puede obedecer a la existencia de una España conformista y de enormes tragaderas, que lejos de exigir ridículos hechos diferenciales en base a supuestos recuerdos medievales es incapaz de pedir que no la tomen por idiota. En demasiadas ocasiones, esa España, coincide geográficamente, más o menos, con el sur. El despropósito descrito no es único, de hecho, es la norma solo hay que mirar sectores como la sanidad y la educación. Profesores o médicos cobran de forma muy diferente dependiendo de la zona donde vivan. Es sabido que el nacionalismo es la coartada de determinadas zonas ricas para llevárselo crudo y ser todavía más ricas, pero ¿dónde quedan el mínimo sentido común o de justicia? ¿Dónde la supuesta igualdad de los ciudadanos? ¿Hasta cuándo seguiremos aguantando que nos traten como imbéciles?