Actualizado
lunes, 24 septiembre 2018
20:54
h
URGENTE
Imagen manuel peñalver
Manuel Peñalver

El 21 de diciembre

Ver comentarios

El 21 de diciembre se aproxima como un verso, sin rima o con ella, que hay que leer e interpretar en sus claves semánticas y pragmático-comunicativas para entender y descifrar los mensajes de unos y de otros: independentistas, separatistas y soberanistas, por un lado, y constitucionalistas, por el otro. O sea, los que quieren una Cataluña fuera del marco constitucional y los que la quieren unida a España, con el respeto a sus características y razones históricas. ¿Quiénes ganarán las elecciones? ¿Los independentistas con Carles Puigdemont, de nuevo al frente? ¿Los constitucionalistas? No falta mucho para saberlo. Encuestas las hay desde hace tiempo y de distinto color y signo. Esquerra Republicana de Cataluña, Junts pel Sí, Ciudadanos y el Partido Socialista de Cataluña tienen una intención de voto en la cual las diferencias no son destacadas. Convergencia y el PP se quedan rezagados en relación con los mencionados partidos. Hoy por hoy, y los debates así lo confirman, las heridas no han cicatrizado y siguen estando vivas. Las diferencias entre independentistas y constitucionalistas son abismales. La concordia, la paz y la libertad son palabras abstractas, pero sus significados, no. Sería conveniente que, ante la proximidad del 21 de diciembre, unos y otros lo tuvieran en cuenta. La política tiene muchos recursos para hacerlo posible. Sobre todo, cuando se aplica en su dimensión más humana y generosa.