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martes, 20 noviembre 2018
23:16
h
URGENTE
Imagen JOSE CALABRUS
José Calabrús

Caídas por

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Si vas por la calle wasapeando, hablando o marcando y tropiezas, ¿quién responde? Buena pregunta; quien la formula espera de quien responde que encuentre —a ser posible— un seguro que asuma daños o lesiones de quien no sabe hacer lo que no debe: dos cosas a la vez, es difícil soplar y sorber. No es broma, la consulta es frecuente y el hecho ha llegado a los tribunales, que mantienen lo de siempre: que no existe una responsabilidad universal de los titulares de espacios públicos, es decir, que la responsabilidad no es objetiva sino que, producido un resultado dañoso, es necesario determinar quién sea el culpable y lo es quien no guarda un elemental comportamiento diligente en la calle. Fuera de los supuestos de elementos incorrectamente situados en la calzada (arquetas destapadas, losas inestables, bordillos sueltos mal conservados, etcétera) la culpa suele ser exclusiva del peatón, incluso cuando se golpea con bolardos, farolas y alcantarillas... que están en la calle para ser útiles, no para atrapar viandantes. Y es que para ser peatón además del uso de razón se exige un mínimo deber de diligencia o, cuanto menos, la preferencia en la atención al deambular sobre su compulsiva manía de usar el móvil. Respuestas que no gustan a los consultantes.