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11/09/2018

Tras una tarde negra en Alcaudete, llegó el momento de empezar a recuperar la normalidad pero, sobre todo, evaluar los daños de la fuerte granizada. El pedrisco “del tamaño de una pelota de pimpón”, en menos de media hora, había arrasado los olivares. “Una cosecha perdida en 20 minutos”, se lamentaba una vecina ayer. “Los trabajadores del Ayuntamiento se afanan en dejar en las mejores condiciones el Parque de la Fuensanta con vistas a la feria, supervisando ramas de jardines y mobiliario, especialmente el infantil”, informó el Ayuntamiento ayer. “También se ha trabajado de manera casi inmediata en calles, arquetas, caminos, colegios y otros espacios públicos”, añadió. “La peor noticia son los primeros datos de los cultivos afectados. Estos apuntan que podrían ser aproximadamente entre 2.800 y 3.000 hectáreas”, informó. “La declaración de zona catastrófica no es de competencia municipal, pero desde el Ayuntamiento se continúa haciendo todo lo posible por conseguir todo el respaldo de las demás instituciones. De momento los daños particulares en domicilios o vehículos deben de atenderse en las empresas de seguros”, explicaron.

A primera hora de la tarde, el consejero de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Rodrigo Sánchez Haro, visitó explotaciones dañadas por la tormenta y transmitió el apoyo del Gobierno andaluz a los agricultores afectados. Asimismo, informó de que los técnicos de la Oficina Comarcal Agraria se trasladaron a primera hora de la mañana a la zona para comenzar los trabajos de evaluación de daños sobre el terreno: “Creemos que a lo largo de la semana podremos tener una valoración”.

“La primera medida es evaluar los destrozos con rigor y con seriedad, saber las dimensiones del daño y la cuantificación de los destrozos”, explicó Sánchez Haro”. “A partir de ahí, me he comprometido con el alcalde a mantener reuniones aquí en Alcaudete para buscar las distintas líneas de trabajo y ayuda que podemos poner en marcha”, añadió. Sánchez Haro insistió, asimismo, en la necesidad de asegurar las explotaciones agrícolas y ganaderas, ya que el seguro es la “mejor herramienta” ante este tipo de situaciones.